domingo, noviembre 29, 2020

4 tipos de equipos y 4 tipos de intervenciones para mejorar el desempeño

MEJORAR EL DESEMPEÑO. Si bien los equipos son un tipo de estructura fundamental en las organizaciones profesionales, la evidencia indica que el entrenamiento en formación de equipos no necesariamente es efectivo en términos de resultados organizacionales 1 ,2 y 3. Para mejorar esto debemos adecuar nuestras intervenciones a los diferentes tipos de equipos con que trabajamos, utilizando herramientas específicas a sus demandas de coordinación, competencias y capacidad de análisis.

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Andrés Pucheu, académico de la Universidad de los Ande. Doctor en psicología, MBA. Autor de artículos y libros como “Coaching para la Eficacia Organizacional”; “Lo que cambia son las personas” y “Desarrollo y Eficacia Organizacional”.

El trabajo en equipo es un requerimiento fundamental en cualquier organización profesional, desde hospitales a empresas dedicadas a la gestión de proyectos. Ahora bien, no todos los equipos son iguales y al intervenir en la mejora del desempeño la experiencia indica que debemos discriminar los niveles de exigencia en cada uno de los tres elementos centrales en el funcionamiento de un equipo: El primer elemento se refiere a que cada miembro puede asumir diferentes roles dependiendo de las tareas y desafíos que enfrenta el equipo. En otras palabras, los miembros del equipo deben contar con un stock suficiente de competencia en liderazgo, negociación, apoyo, manejo de contrapartes, planificación, control y las capacidades técnicas de su especialidad. El segundo elemento es que los objetivos y criterios deben ser aclarados y compartidos, lo que permite la autonomía y descentralización asociada a la flexibilidad de los roles. Finalmente, en tercer lugar y como factor clave, el equipo debe lograr la confianza y manejo de la ansiedad que le permita cuestionar sus propias creencias y límites, analizando los problemas de manera creativa e innovadora.

Figura 1: Tres elementos esenciales del trabajo en equipo

Figura 1: Tres elementos esenciales del trabajo en equipoFigura 1: Tres elementos esenciales del trabajo en equipo

Si bien los tres elementos siempre están presentes en alguna medida, el nivel que debe ser alcanzado en cada uno dependen a su vez de otras dos variables: a) El grado de variabilidad necesario en los procesos de trabajo; y b) El tipo de relaciones que los miembros del equipo deben establecer con otros miembros de la organización, sus usuarios o clientes, proveedores y demás contrapartes.

La variabilidad en los proceso de trabajo puede ser clasificada en tres grandes grupos. El primero son los procesos estables, como las líneas de montaje o la contabilidad tributaria. Dos características determinantes de estos procesos es que son artificiales y que las personas se relaciona fundamentalmente a través de artefactos, como normas, formularios o informes. Un segundo tipo de proceso incluye a aquellos en que se puede identificar etapas o ciclos, pero que naturalmente varían debido a que se producen en seres vivos, como el aprendizaje, la cura de una enfermedad o el desarrollo. Normalmente aquí ya se requiere algún grado de discrecionalidad por parte de los sujetos que intervienen, ya que deben poder ajustar su comportamiento a las condiciones específicas y concretas que deben manejar. Por esto sus procesos de entrenamiento suelen ser más largos y, en la medida que la supervisión es más costosa, se requiere de su compromiso y motivación, como ocurre en el caso de una enfermera o un profesor, por mencionar un par de ejemplos típicos. En tercer lugar encontramos los procesos adhocráticos, es decir aquellos en que lo esencial es precisamente innovar, adaptándose a condiciones únicas o incluso forzando un cambio en la actividad de los usuarios. Encontramos ejemplos de este tipo de procesos en la planificación orientada a identificar atributos diferenciadores o ventajas competitivas, así como en equipos que deben realizar diagnósticos y planes de trabajo multidisciplinarios.

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