“Ya no usamos el teléfono, él nos usa a nosotros”: la crítica de Byung-Chul Han a la era digital

El pensador surcoreano Byung-Chul Han, reconocido con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, advirtió sobre la creciente dependencia del ser humano hacia el smartphone, al que considera una herramienta que ha dejado de estar a nuestro servicio para convertirse en un agente que nos domina.

En el marco de la entrega del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, realizada en Oviedo el pasado 18 de octubre, el filósofo Byung-Chul Han hizo una profunda crítica al modelo tecnológico actual, denunciando que “nos hemos convertido en una herramienta del smartphone. Nos usa a nosotros y no al revés”. Según relató en entrevista con el medio El País, Han planteó que la humanidad ha sido absorbida por una lógica digital que sustituye el pensamiento por datos, y la autonomía por hiperconectividad. Byung-Chul Han, uno de los filósofos contemporáneos más leídos, con una obra centrada en los efectos de la tecnología, el rendimiento y la transparencia en la sociedad actual, alertó sobre el carácter invasivo del dispositivo móvil. A su juicio, este no solo ha modificado nuestros hábitos de comunicación, sino que ha redefinido nuestra forma de estar en el mundo. “Ya no somos sujetos que actúan, sino objetos que reaccionan”, sostuvo. La ceremonia en Asturias no solo fue un acto de reconocimiento, sino también una oportunidad para que el pensador surcoreano evidenciara, desde la filosofía, las consecuencias de una sociedad digital que se desplaza de la reflexión a la producción constante. Durante su discurso, habló de una humanidad que ha perdido la capacidad de atención, adormecida por un flujo incesante de estímulos, notificaciones y demandas de conexión.

Una herramienta que deja de ser tal

Han profundizó en la inversión del vínculo humano-tecnología: el teléfono, que nació como instrumento para comunicarnos, ha adquirido una agencia simbólica que condiciona nuestros comportamientos, emociones y relaciones. Este fenómeno, que él ya ha abordado en obras como “La sociedad del cansancio” y “La expulsión de lo distinto”, se presenta ahora con una urgencia crítica. En palabras del propio filósofo, el smartphone ha devenido una prótesis del yo: “Nos creemos más libres porque podemos expresarnos en todo momento, pero en realidad estamos más vigilados, más explotados y más dependientes que nunca”. El problema, según expuso, no es solo técnico o de diseño, sino cultural: “La positividad infinita de los likes destruye toda forma de alteridad”. Byung-Chul Han advirtió que la lógica del rendimiento, promovida por el entorno digital, convierte a las personas en proyectos empresariales de sí mismas. Este proceso de autoexplotación, disfrazado de libertad, conduce a una fatiga emocional y cognitiva generalizada. “Hoy uno se explota a sí mismo creyendo que se está realizando”, afirmó en la entrevista con El País.

La hiperconexión como alienación

El filósofo también se refirió al fenómeno de la hipertransparencia, una de sus preocupaciones teóricas centrales. En lugar de generar una sociedad más justa o informada, esta transparencia sin límites ha producido una exposición constante del individuo, reduciendo la intimidad y eliminando los espacios de silencio y reflexión. “Todo debe ser visible, pero no todo lo visible permite pensar”, reflexionó. En este contexto, la alienación ya no proviene de un sistema externo que oprime, sino de un sujeto que colabora activamente en su propia dominación. Según Han, esta forma de poder es más eficaz porque se disfraza de elección individual. “La vigilancia ya no necesita un ojo exterior: nosotros mismos nos entregamos al algoritmo”, sentenció. A lo largo de su intervención y en el diálogo posterior, Byung-Chul Han defendió la necesidad urgente de recuperar espacios de pensamiento, lentitud y presencia. La filosofía, afirmó, no debe ofrecer soluciones prácticas, sino abrir preguntas incómodas. Frente a la saturación de estímulos digitales, el pensamiento crítico se vuelve un acto de resistencia.
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