Urgencia de acción ante la violencia en el trabajo en Chile

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En una reciente entrevista, realizada por UplaTV (Universidad de Playa Ancha), con la Dra. Elisa Ansoleaga, investigadora del Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo de la Universidad Diego Portales (UDP), se revelaron datos preocupantes sobre las dinámicas de violencia en los espacios laborales de Chile. La Dra. Ansoleaga compartió cifras que destacan la prevalencia y las formas de violencia en el trabajo, resaltando la importancia del cumplimiento de la Ley Karin y el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para garantizar entornos profesionales respetuosos y saludables.

“La violencia en el trabajo se manifiesta principalmente de tres formas: física, psicológica y sexual. La más común es la psicológica, y aunque los hombres reportan más violencia física, las mujeres sufren de manera más frecuente y severa la violencia sexual y psicológica”, explicó Ansoleaga. Esta diferencia no solo resalta la disparidad de género en el ambiente laboral, sino también la necesidad de una mayor atención y acción institucional.

Además, la investigadora señaló el concepto de ‘civismo’ en el trabajo, que se refiere a las formas de interacción que pueden ser percibidas como rudas o irrespetuosas. “Estas son conductas de baja intensidad que, aunque pueden ser imperceptibles como actos únicos, tienen un efecto acumulativo que puede socavar el bienestar de las personas”, agregó.

En términos de liderazgo, Ansoleaga destacó el creciente estudio de los “liderazgos destructivos”, los cuales tienen impactos negativos en el personal y la productividad de las organizaciones. “Estos liderazgos van más allá del autoritarismo clásico, incluyendo aquellos que no gestionan adecuadamente, dejando un vacío de liderazgo que afecta negativamente al equipo”, comentó la experta.

La responsabilidad del cuidado de la salud y bienestar en el trabajo no recae solo en el empleado, sino también en las instituciones y sus líderes, quienes deben crear y mantener un ambiente que proteja la salud mental y física de todos. La Dra. Ansoleaga enfatizó la importancia de un enfoque colectivo y relacional en las organizaciones para combatir la violencia y promover un ambiente laboral sano y equitativo.

Con la nueva legislación y un marco legal robustecido, Chile enfrenta el desafío de implementar cambios normativos y organizacionales que permitan avanzar culturalmente y reconocer las situaciones de desequilibrio de poder como inaceptables. Estas medidas son fundamentales para garantizar que todos los trabajadores puedan operar en un entorno libre de violencia y discriminación.