Teletrabajo y conciliación: estudio vincula trabajo remoto con mayor natalidad

Un estudio elaborado por el Instituto de Investigación Económica alemán y la Universidad de Stanford concluyó que en los hogares donde ambos integrantes de la pareja trabajan desde casa al menos un día por semana, la tasa de fertilidad es, en promedio, 14% más alta. El análisis instala nuevamente el vínculo entre teletrabajo, conciliación laboral y organización familiar.

El teletrabajo podría estar incidiendo en una dimensión que trasciende la productividad y la organización interna de las empresas: la decisión de formar familia. Según informó Emol, una investigación del Instituto de Investigación Económica alemán y la Universidad de Stanford, que analizó casos de 38 países entre 2023 y 2025, concluyó que en los hogares donde ambos miembros de la pareja trabajan desde casa al menos un día a la semana, la tasa de fertilidad es en promedio 14% más elevada que en aquellos donde no existe esta modalidad.

El dato adquiere relevancia porque el estudio no solo identifica una asociación entre trabajo remoto y natalidad, sino que también plantea una explicación ligada a la conciliación. De acuerdo con la investigación, el acceso más amplio al trabajo desde casa aumentaría el número de hijos, probablemente porque reduce el tiempo y el esfuerzo organizativo que requiere compatibilizar las exigencias laborales con la vida familiar.

La magnitud del hallazgo fue sintetizada de forma concreta por los autores del análisis. Según el estudio, esta diferencia implica que una tercera parte de las mujeres tiene un hijo más a lo largo de su vida en comparación con los grupos que no teletrabajan. Más que presentar al trabajo remoto como una solución única, el documento lo posiciona como un factor que puede modificar condiciones cotidianas de organización y, con ello, influir en decisiones familiares de largo plazo.

Conciliación laboral

El foco de la investigación se instala, así, en un terreno especialmente sensible para la gestión de personas: la posibilidad real de conciliar trabajo y familia. La hipótesis central es que el teletrabajo ofrece un margen mayor para ordenar tiempos, reducir desplazamientos y aliviar parte de la carga logística que supone sostener simultáneamente empleo y vida doméstica. En esa línea, el investigador del Ifo, Mathias Dolls, sostuvo: “Nuestros resultados sugieren que el acceso más amplio al trabajo desde casa aumenta el número de hijos, probablemente porque reduce el tiempo y esfuerzo organizativo requerido para conciliar el trabajo y la vida familiar”.

El estudio también muestra que el efecto no es homogéneo en todos los contextos. En Estados Unidos, por ejemplo, el impacto sería incluso mayor: los nacimientos suben 18% en comparación con las parejas que no trabajan desde casa. Ese dato refuerza la idea de que la relación entre flexibilidad laboral y decisiones reproductivas puede intensificarse en ciertos mercados laborales o en determinados arreglos familiares, aunque la nota no desarrolla diferencias adicionales entre países más allá de ese caso.

Pese a la contundencia de los resultados, la propia investigación introduce un matiz relevante. Más teletrabajo, advierte, no puede resolver por sí solo el problema demográfico. Su aporte, según el estudio, sería más acotado: ayudar a mitigar, en alguna medida, la tendencia a la caída de la fertilidad. Esa precisión resulta clave para leer el hallazgo con cautela y evitar convertirlo en una respuesta total a un fenómeno que, por su complejidad, depende de múltiples factores.

Señal demográfica

La importancia del estudio se entiende mejor al observar el escenario descrito en la misma nota. Un informe de la Cepal, publicado en octubre pasado y citado en el artículo original, indicó que la tasa global de fecundidad en América Latina y el Caribe cayó a 1,8 hijos por mujer en 2024, el nivel más bajo de la historia y por debajo del umbral necesario para mantener estable la población. En ese contexto, cualquier variable que contribuya a amortiguar la baja demográfica adquiere interés para el debate público y organizacional.

Chile aparece especialmente tensionado por esta discusión. De acuerdo con la información recogida en la nota, el país presenta la tasa de fecundidad más baja de la región, con 1,14 hijos por mujer. Además, la edad media de concepción del primer hijo supera los 27 años. Ambos antecedentes configuran un escenario en el que las condiciones materiales y organizativas para compatibilizar trabajo y familia pasan a ser parte de una conversación más amplia sobre natalidad, mercado laboral y sostenibilidad social.

Aun así, el panorama reciente muestra un dato puntual que interrumpe la tendencia descendente. Según un informe publicado esta semana por el Instituto Nacional de Estadísticas, en diciembre Chile registró 12.352 nacimientos, lo que representó un crecimiento de 1% respecto del mismo mes de 2024, aunque todavía se ubicó 8% por debajo de diciembre de 2023. En ese marco, el estudio sobre teletrabajo agrega un elemento a considerar: la organización del trabajo podría no ser un asunto periférico, sino una variable con efectos concretos en la vida familiar y en decisiones que hasta ahora suelen analizarse fuera del mundo laboral.

Comparte este artículo:
NO TE LO PIERDAS

El impacto de la IA en el empleo comienza en las habilidades antes que en las cifras

Suseso aclara límites para viajar al extranjero durante una licencia médica

Trabajo, familia y liderazgo: el rol de las jefaturas en la conciliación de los trabajadores hombres

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El impacto de la IA en el empleo comienza en las habilidades antes que en las cifras

IA con características chinas: adoptar la tecnología sin abandonar el trabajo

Tendencias globales y locales marcaron una nueva edición de Conversas RHM Sazonadas

Airbus España alcanza preacuerdo laboral tras conflicto por teletrabajo y condiciones laborales

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD
RH MANAGEMENT

¡Recibe todas nuestras alertas y noticias al día!