Salud laboral: denuncias por causas no pandémicas crecen con fuerza

Un análisis de la Superintendencia de Seguridad Social revela un fuerte incremento en las denuncias por enfermedades profesionales distintas al Covid-19, tendencia que se consolida con el protagonismo de los diagnósticos de salud mental y su impacto en mujeres y trabajadores del sector servicios.

Durante el año 2024, se registraron en Chile 88.173 denuncias por enfermedades profesionales, de las cuales 83.238 correspondieron a diagnósticos distintos al Covid-19, marcando un aumento del 20,6% respecto al año anterior, según datos entregados por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). Esta alza pone fin a la tendencia descendente que había caracterizado los años de la pandemia y consolida la relevancia de otras patologías en el ámbito laboral.

La cifra total de denuncias representó una tasa de 1,15 por cada 100 personas trabajadoras protegidas por el seguro de la Ley N°16.744, sin incluir las relacionadas con Covid-19. Este tipo de denuncias, que en 2022 sumaron más de 140 mil, cayó drásticamente a 4.935 en 2024, lo que equivale a solo el 5,6% del total de ese año. Esta reducción permitió observar con mayor nitidez las condiciones estructurales de salud ocupacional, particularmente el aumento sostenido de enfermedades mentales y musculoesqueléticas.

Entre los 7,2 millones de personas trabajadoras protegidas por el seguro —equivalente al 78% del total de ocupados del país—, el 56,9% corresponde a hombres y el 42,8% a mujeres. La mayor parte de quienes realizaron denuncias en 2024 se concentra en el tramo etario de 25 a 54 años, el cual agrupa también el 74% del universo cubierto por el sistema.

A pesar del aumento en las denuncias, el número total de enfermedades profesionales calificadas por las mutualidades fue de 11.966, lo que representa una caída del 46,8% respecto a 2023. Esta disminución se explica por la abrupta reducción de casos asociados al Covid-19. Sin embargo, al aislar los diagnósticos no-Covid, el número creció levemente en 0,9%, pasando de 9.040 casos en 2023 a 9.118 en 2024.

Salud mental y mujeres: una alerta que se intensifica

Del total de enfermedades profesionales no asociadas al Covid-19, el 72% corresponde a diagnósticos de salud mental. Esta categoría ha mostrado un crecimiento sostenido desde 2019, cuando representaba el 57% del total. En cambio, las enfermedades musculoesqueléticas alcanzaron el 16% de los casos en 2024, consolidándose como el segundo diagnóstico más frecuente.

Las mujeres presentan una clara sobrerrepresentación: concentraron el 64,4% de las enfermedades profesionales no-Covid, cifra que ha ido en aumento desde años anteriores. En particular, se observa una prevalencia significativamente mayor de patologías de salud mental en trabajadoras, especialmente en el rango etario de 25 a 34 años. En contraste, los hombres mostraron mayor incidencia en enfermedades musculoesqueléticas, especialmente en sectores como minería y construcción.

Sector servicios: epicentro de las denuncias laborales

El análisis por actividad económica muestra que el 68% de las enfermedades profesionales se concentran en el sector servicios, cifra que asciende al 79% en el caso de las mujeres. Le sigue el comercio, con un 12% del total. Esta distribución revela una tendencia clara: las ocupaciones asociadas al cuidado, atención al cliente y tareas administrativas —de alta carga emocional y estrés— son particularmente vulnerables a generar trastornos de salud mental.

Por su parte, actividades como electricidad, gas y agua (EGA), agricultura y pesca, y transporte, muestran menos casos en número, pero con altos promedios de días laborales perdidos por enfermedad.

Mutualidades: diferencias en tasas y crecimiento de casos

Entre las mutualidades, la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) presentó en 2024 la mayor tasa de casos calificados como enfermedad profesional por cada 100 trabajadores protegidos (0,17), aunque con una leve disminución respecto al año anterior. En contraste, el Instituto de Seguridad del Trabajo (IST) tuvo la menor tasa (0,13), pero con un aumento significativo de 53,8% en los casos calificados, pese a que el número de personas protegidas bajó levemente.

Mención especial merece la Mutual de Seguridad (Museg), que logró mantener estable su base de trabajadores protegidos, con un leve aumento del 3,2% en las enfermedades calificadas.

Una tendencia que interpela a empleadores y gestores de personas

El crecimiento en las denuncias por enfermedades profesionales no asociadas al Covid-19 y la alta participación de diagnósticos de salud mental plantean desafíos inmediatos para las organizaciones. Más allá del impacto en los sistemas de seguridad social, estas cifras reflejan condiciones laborales que requieren atención: carga emocional, estrés crónico, violencia en el trabajo y desequilibrios estructurales en sectores feminizados.

En un contexto postpandemia, donde el teletrabajo, la sobrecarga y la incertidumbre laboral persisten como factores de riesgo, la gestión de personas está llamada a repensar sus estrategias de bienestar y salud ocupacional, con enfoque de género, edad y sector económico.

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