El miedo a los subordinados: abuso de la autoridad en Chile Actualidad

Miedo subordinados

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Este libro editado por Lom recoge el estudio realizado por Kathya Araujo, investigadora de la Universidad de Santiago de Chile, sobre la estructura de la autoridad en Chile. La autora concluye que el miedo a los subordinados se mueve como un fantasma generalizado que impulsa a definir relaciones autoritarias de abuso al interior de las organizaciones.

Bajo el título “El miedo a los subordinados. Una teoría de la autoridad”, la editorial Lom recoge el estudio que la investigadora de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), Kathya Araujo, desarrolló entre los años 2011 y 2014 financiada por el Fondecyt. La autora centra su estudio en el miedo a los subordinados, que define como “un fantasma social generalizado en el país”, que consiste en el temor constante a ser desbordados por aquéllos sobre los que se debe ejercer la autoridad.

Apoyándose en una investigación empírica consistente en 32 entrevistas semiestructuradas y 12 grupos de conversación, la autora propone una nueva mirada teórica sobre la autoridad, presentando y descubriendo de qué maneras específicas su ejercicio, ya sea en la familia o en el trabajo, es desestabilizado por este fantasma de raigambre histórica que es el miedo a los subordinados.

En el estudio, la autora plantea un triple desafío a la hora de abordar el tema desde las ciencias sociales. Primero desde el punto de vista conceptual, ya que el debate ha sido escaso en relación a la importancia que tiene el tema. Segundo porque la noción de autoridad ha sido lastrada por una disputa valórica y política respecto de su rol en la sociedad, oscilando entre ser considerada una garante positiva del orden o una mera careta de la dominación. Y tercero desde el punto de vista metodológico, pues la autoridad ha tendido a ser pensada teóricamente desde coordenadas intelectuales que se construyen a partir de sociedades noroccidentales y centrales, que poseen una historia y un entramado social muy distinto al chileno.

Con la intención de proponer una manera de pensar la autoridad desde el sur, Araujo decidió estudiar el tema poniendo foco en diferentes ámbitos sociales, y de ellos privilegiaron dos: la familia y el trabajo. Se realizaron entrevistas a hombres y mujeres de sectores medios, altos y de menores recursos y grupos de conversación con una franja etárea entre 35 y 55 años.

Obediencia no consentida

La autora establece en su trabajo que lo que ha primado en Chile es un modelo de autoridad que por sobre todo privilegia las estrategias prácticas para conseguir la obediencia, ya sea por la vía de la coacción o por la fuerza o por la mediación de las dependencias. Como resultado, la obediencia no es por lo general verdaderamente consentida y sobre todo no es necesariamente conciliada. Lo que genera este proceso, dice la autora, es un fantasma que acompaña sin descanso su ejercicio: un temor que incluso terminó convirtiéndose en una certidumbre, la del abuso y del desborde permanente de los de abajo: “Si das la mano te agarran el codo», un proverbio que lo ejemplifica a cabalidad. El temor a los subordinados puede ser leído como el motor secreto de las formas de ejercicio de la autoridad en Chile.

El estudio dice que por intermediación de este temor, los jefes desconfían sin desmayo de los subordinados. Y ello, en todas las esferas de la vida social. En el trabajo, los relatos sobre el abuso de poder, las faltas de respeto verbales, tratos juzgados como poco humanos, delegación arbitraria de las tareas, los modos impositivos y poco participativos que toman las jefaturas, son tan frecuentemente rechazados como considerados indispensables.

Abuso omnipresente

Al sentirse amenazada, dice el libro, la autoridad despliega una serie de tácticas de protección y de fortalecimiento del propio lugar de mando, entre ellas el uso de la fuerza y el autoritarismo (imposición, grito, maltrato). El abuso es omnipresente en el mundo laboral, su denuncia atraviesa todos los sectores sociales y se constituye en un erosivo y desgastante factor paliativo del temor a los subordinados.

Una táctica importante en el ejercicio de la autoridad es una minuciosa gestión de la distancia en las relaciones interpersonales: “Resulta vital establecer, de entrada, de manera masiva y enérgica, una distancia que mantenga al otro a raya”, dice el texto. Para algunos es casi una evidencia, a mayor distancia directa con los subordinados, menos conflicto y mayor preservación de la autoridad. El problema se agudiza en las jefaturas intermedias, las que, según dice un entrevistado, son mandadas “a ladrarle a la gente”, preservando así la imagen y distancia de las jefaturas más altas. La presión en estos puestos es extremadamente alta.

La obligación de la presencia es otra táctica en el ejercicio de al autoridad, que se encuentra directamente vinculada al temor a los subordinados. Es la vigilancia constante sobre ellos, el jefe debe estar permanentemente presente, controlando, supervisando. Esta «lógica de la presencia» se refiere a la percepción que tienen los individuos de ser constantemente evaluados por el número de horas pasadas en el trabajo. Mientras en otras sociedades se aplica la lógica de la productividad, en Chile en la lógica de la presencia se extiende un sentimiento de absurdo respecto a los tiempos obligatorios de permanencia en el trabajo debido a que estos no son percibidos primariamente como vinculados con la productividad. Se trata de una demanda que no se encuentra justificada.