¿Por qué es importante un plan de retiro? Opinión

Max Schwarz

El plan de retiro es un asunto que la mayoría de los profesionales no quiere abordar. Su solo planteamiento viene con un conjunto de temores que se ignoran en el tiempo hasta que llega el inevitable momento en el cual el profesional debe retirarse. Es increíble pero así como la mayoría de los profesionales normalmente no planifica su retiro, de igual forma actualmente las empresas en general tampoco cuentan con planes de cese para sus colaboradores. Se piensa que el retiro es responsabilidad de los fondos de pensiones o del Estado como si eso fuera a solucionar el problema de un nuevo contexto al cual el inexorable paso de tiempo nos ha de enfrentar.


Por Max Schwarz, Doctor en Ingeniería Industrial Profesor Asociado – Facultad de Ciencias Empresariales y Económicas Universidad de Lima (PERÚ)


El problema del retiro profesional es un problema complejo y tiene características muy particulares que requieren ser abordadas:

1. Es un problema de planeamiento de largo plazo que en el corto y mediano plazo suele ignorarse.

2. Tiene una dimensión operacional (¿Que haré cuando me retire?) y no solo económica.

3. Requiere el diseño de una o varias actividades “nuevas” que ocupen un nuevo tiempo completo.

4. Requiere reconocimiento del potencial y las limitaciones de nuestras capacidades personales.

5. Implica una nueva forma de aprender y reaprender a la luz de la experiencia ganada.

6. Constituye una oportunidad para desarrollar nuevas redes en distintas esferas socio- culturales

7. Permite el espacio para empezar a devolver (escribiendo, enseñando, reflexionando) experiencia.

8. Requiere el cultivo esmerado de redes de amistades afines generacionalmente contemporáneas.

9. Requiere haber cerrado las necesidades económicas mínimas para la subsistencia digna del núcleo familiar.

10. Requiere desarrollar el entusiasmo para insertarse en una nueva etapa de tu desarrollo personal.

Lamentablemente es común ver en las organizaciones como muy pocas personas planifican su retiro y al llegar el momento de retirarse improvisan planes apurados que terminan siendo ineficaces para la nueva condición que adquieren las personas. Las empresas por su lado no se preocupan por el cese. No existen planes de cese planificados y casi siempre el cese toma por sorpresa al trabajador dejándolo solo frente a una etapa donde se encuentra forzado al filo de la salida en la entrada a una nueva etapa de su vida para la cual no siempre esta preparado. El retiro no ha sido planeado y como consecuencia ante la conmoción de su nueva condición generalmente las personas se deprimen y envejecen aceleradamente cambiando su condición bajo el riesgo contra su propia salud. Es un drama que puede y debe evitarse si se reconoce que es una etapa de nuestras vidas que requiere ser abordada, pensada, planeada, coordinada y asegurada desde las etapas más tempranas de la vida laboral.

La vida tiene ciclos y cada ciclo genera una experiencia. Es importante retirarse a tiempo cuando llega el momento que se ha cumplido el ciclo y se requiere dar paso a nuevas generaciones. El humano profesional no siempre es consciente de los limites que marcan el fin de cada ciclo. Surgen preguntas nuevas como ¿cuál es el horizonte profesional máximo que puedo alcanzar?,¿hasta donde puedo llegar? y ¿cuál es el tiempo en el cual debería llegar a alcanzar las metas profesionales? ¿Ya llegue? ¿Qué he obtenido? ¿Que he aportado? Y las respuestas reflejaran la verdad de la nueva realidad a la cual nos enfrentaremos conscientes que todo tiene un final que debe ser cerrado. Frente al retiro la experiencia crece pero las capacidades poco a poco se reducen y se requiere aprovechar la máximo nuestra condición física y mental para asegurar el desarrollo de las nuevas etapas que el destino nos aguarda. El retiro es una etapa que requiere ser planificada para asegurar un nuevo aprendizaje, una forma más saludable y calmada de vida, una oportunidad para devolver algo de la experiencia ganada, una forma de cultivar la mente, el cuerpo y el espíritu en un contexto más reflexivo. Este plan requiere prepararse para un nuevo estilo de vida que a su vez demanda presupuestar los fondos necesarios para alcanzarla con dignidad asegurando un respaldo económico que permita solventar esta nueva etapa de nuestras vidas. El retiro requiere planificar una nueva dimensión de espacios temporales con un tiempo para la familia (donde se espera adoptar una condición de patriarca y consejero), un tiempo para el deporte y un tiempo para cultivarse intelectual y artísticamente aprendiendo cosas nuevas que en su momento no pudieron hachearse por las múltiples actividades de la vida laboral. Los planes de retiro son un verdadero reto.

El plan de retiro debe responder a las preguntas básicas de un plan (Qué?, Quien?, Cómo?, Donde?, Cuándo?, Cuanto? y Porque?) frente a lo cual la persona y su núcleo familiar inmediato se insertan en el centro de la escena para asegurar condiciones básicas de seguridad y salud que permitan establecer que nuevas actividades serán el eje de desarrollo en esta nueva etapa identificando el papel que se cumplirá en estas nuevas actividades, la frecuencia de las mismas, la intensidad que se requiere y el descanso reflexivo que las repara. Cuales serán las nuevas metas y como vamos a alcanzarlas y sobretodo como se desarrollará la necesaria transmisión de la experiencia ganada para las nuevas generaciones. Esta preparación requiere un gran detalle de respaldo y la determinación de los nuevos ciclos para los siguientes años. Un claro ejercicio de escenarios futuribles en la prospectiva de la vida de las personas. Un reto que debe empezar a planearse ahora!