Patricio Millar: un referente en gestión de personas Opinión

Ignacio Fernández

Un referente en gestión de personas

Por Ignacio Fernández Speaker, escritor y consultor. Socio LEAD Institute.

Partamos por el final. Que 400 personas estén en la calle para homenajear, reconocer y agradecer a un ejecutivo, todos con la misma polera, con una batucada que no dejó de tocar y con 90 minutos de abrazos y palabras emotivas, es algo infrecuente en Chile. Lo más probable es que a la mayoría de los ejecutivos los aplaudirían para que se fueran. Chao jefe.



En esta historia pasó lo contrario: reconocimiento por el legado, gratitud por la calidad personal y cariño por el cuidado hacia las personas. ¿Habrá mejor “indicador” de un trabajo bien hecho y de alto impacto?

Transbank ha sido ampliamente premiado en los últimos años por su excelencia en la gestión de personas. Esos logros son responsabilidad principal de Patricio Millar, quien trabajó durante 29 años en la empresa. Por supuesto los logros son obras de un colectivo, que requirió de la visión, convicción, persistencia y rigor de un equipo de personas liderado por Patricio. Estas palabras tienen el objetivo de reflexionar respecto de qué hizo él para constituirse en el referente que hoy es y aprender de ello.

Fue de los primeros gerentes en distinguir, a fines de los 80, que los resultados se sostienen basados en una cultura organizacional con las personas en el centro, lo que se construye por cuatro caminos prioritarios: posicionar el bienestar de las personas en el centro de la estrategia empresarial; construir ambientes positivos, conectados y en red; desarrollar jefaturas con un liderazgo efectivo que balanceen la exigencia y firmeza en el qué y la cercanía, horizontalidad y respeto en las relaciones, el cómo; y asociar los logros en gestión de personas a la estrategia mediante indicadores de medición que dieran cuenta de ello.



He tenido la posibilidad de ser parte de este proceso de maduración organizacional mediante varios cursos, talleres, charlas y consultorías para la formación de líderes en Transbank, desde hace varios años. En este tiempo he podido constatar que las prácticas sostenidas y la formación permanente son ejes para alimentar y preservar una cultura compartida de alto desempeño. Y que eso requiere la visión y convicción de una persona como Millar.

Parte de sus palabras guía son respeto, horizontalidad, confianza, positividad, firmeza, conectividad, humildad. Sostener esta visión con diferentes gerentes generales ha sido un logro notable: la preeminencia de la cultura por sobre la estrategia o, si se prefiere, la cultura como el habilitador de condiciones para el despliegue de las personas y equipo hacia los resultados.



Patricio Millar es un guardián de la cultura de felicidad organizacional y colaboración, esa salud organizacional sobre la que pivotan los resultados saludables y el bienestar de las personas. Patricio es uno de los mayores referentes en gestión de personas de Chile, por su mirada ética, por su certeza de que el trabajo es un lugar privilegiado para transformar el mundo desde los espacios relacionales, por su efectividad demostrada en la práctica profesional y por el reconocimiento de las personas que han trabajo con él.

Espero que su experiencia y su voz propia se plasmen en un libro, en otra empresa, en charlas o consultorías. No podemos darnos el lujo de desaprovechar un talento irradiante como el de Patricio. Que siga siendo profeta en su tierra y que los chaqueteros se silencien para escuchar cómo se lleva a una empresa y sus colaboradores a altos estándares de clima, resultados y felicidad organizacional.