Nomadismo laboral ¿Es posible en Chile? Reportaje

Nomadismo laboral

El desarrollo tecnológico hace cada vez más posible que muchas funciones laborales puedan realizarse desde cualquier dispositivo conectado a Internet. Analizamos las tendencias, desafíos y oportunidades de esta modalidad creciente.

“El sujeto del rendimiento se cree en libertad pero está tan encadenado, como Prometeo”, dice el filósofo y ensayista coreano Byung-Chul Han en “La Sociedad del Cansancio”, obra que parte de la idea de que el individuo de las sociedades actuales está sometido a una gran presión para obtener el mejor rendimiento posible en el trabajo. Y quien lo explota ya no es la organización para quien trabaja, sino que el trabajador se explota a sí mismo para mejorar su eficiencia, incluso recurriendo a las drogas para lograrlo, situación que lo lleva a un cansancio permanente e inconmensurable.

Las nuevas tecnologías además desdibujan las fronteras entre los espacios laboral, familiar y de descanso con los dispositivos que le permiten al individuo trabajar desde cualquier lugar y en cualquier horario. Hay muchas empresas en Chile que ya permiten cierta flexibilidad horaria sabiendo que pueden contactar a sus colaboradores en cualquier momento. Y las personas tienden a sentirse más libres por el hecho de no tener que ir a la oficina. Pero, ¿lo son? ¿O agregan más carga al cansancio visceral de estos tiempos?

En Chile, además, existen patrones culturales que podrían ser un impedimento para el desarrollo del nomadismo. Uno de ellos es el modelo predominante de autoridad. Para la la investigadora de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), Kathya Araujo, autora del libro “El miedo a los subordinados, una teoría de la autoridad”, en nuestro país prima un modelo de autoridad que por sobre todo privilegia las estrategias prácticas para conseguir la obediencia, ya sea por la vía de la coacción o por la fuerza o por la mediación de las dependencias. Como resultado, la obediencia no es por lo general verdaderamente consentida y sobre todo no es necesariamente conciliada. Lo que genera este proceso, dice la autora, es un fantasma que acompaña sin descanso su ejercicio: un temor que incluso terminó convirtiéndose en una certidumbre, la del abuso y del desborde permanente de los de abajo: “Si das la mano te agarran el codo”, un proverbio que lo ejemplifica a cabalidad. El temor a los subordinados puede ser leído como el motor secreto de las formas de ejercicio de la autoridad en Chile.

El estudio dice que por intermediación de este temor, los jefes desconfían sin desmayo de los subordinados. Y ello, en todas las esferas de la vida social. En el trabajo, los relatos sobre el abuso de poder, las faltas de respeto verbales, tratos juzgados como poco humanos, delegación arbitraria de las tareas, los modos impositivos y poco participativos que toman las jefaturas, son tan frecuentemente rechazados como considerados indispensables.

Paralelamente, desde otros lugares del mundo llegan noticias de nuevos parámetros que buscan la potencial disposición 24/7 que contiene el nomadismo laboral. Un acuerdo entre federaciones de trabajadores franceses estableció normas para evitar que las empresas de más de 50 trabajadores envíen emails a sus colaboradores fuera de la jornada laboral.

Menos stress, más calidad

Los números, en tanto, sólo muestran beneficios para todas las partes. Los analistas de tendencias digitales ‘HowIBecomeaNet’ aseguran que el 83% de las mujeres que trabajan desde sus casas pueden mantener sus empleos en forma simultánea a la crianza de sus hijos, impulsando así la permanencia de mujeres talentosas en sus cargos. El mismo porcentaje del 83% de los nómades laborales reducen su nivel de estrés al no tener que desplazarse hacia una oficina. Y el 78% de los tele trabajadores tienen un mayor equilibrio entre la vida familiar y laboral.

Según cálculos de la agencia de seguros Bolt, por cada trabajador a distancia una organización puede ahorrarse hasta 11 mil dólares al año asociados a costos fijos, a la vez que cada empleado que trabaje desde su hogar podrá ahorrarse entre dos mil y siete mil dólares en transportes, alimentación y vestuario.

De acuerdo a Manpower Group, el 78% de los empresarios considera que el home office ayuda a reducir los gastos de su compañía y de los trabajadores. Esto cobra especial sentido en un escenario actual en que un 17.6% de los latinoamericanos están iniciando su propio negocio y las limitantes con mayor peso para ellos son el presupuesto y la administración de recursos financieros.

Según los informes de MySammy, firma consultora en soluciones para el nomadismo laboral, el 20% del total de la población mundial tele trabaja. De este porcentaje, el 84% de los tele trabajadores lo hace al menos una vez al mes, mientras que sólo un 10% de ellos realiza sus tareas diariamente desde su hogar o el lugar de su elección.