Felicidad y sufrimiento en las organizaciones Evento, Eventos RHM

Foto grupal SOdexo-RHM

En un encuentro organizado por Sodexo y RH Management, un grupo de ejecutivos RH chilenos reflexionó sobre cómo lograr mayor satisfacción en los colaboradores de las empresas. Expusieron Patricio Millar, gerente RH de Transbank, y el filósofo y coach Aldo Calcagni.

“Transbank es de las empresas más intencionadas en Chile en el tema de crear un ambiente de bienestar, de felicidad, un ambiente positivo que finalmente genere productividad”, dice Patricio Millar, gerente RH de la compañía, al comenzar su exposición en el conversatorio sobre felicidad y sufrimiento que organizaron Sodexo y RH Management el pasado 26 de julio en el hotel Ritz. Millar fue explicando cómo para ellos “todo partió en una conversación en el año 2003 con el gerente general y el presidente del directorio de la época, después de una crisis de la compañía que generó la salida del 25 por ciento de las personas. La pregunta fue ¿cómo reponemos un ambiente en que la gente vuelva a confiar en nosotros?”, contó el ejecutivo.

En esos tiempos, según recordó, estaba recién apareciendo el sistema de Great Place to Work (GPTW) y decidieron tomarlo, a conciencia de que centraban en la confianza el principal elemento para desarrollar un ambiente de trabajo positivo. “Hasta ese momento -contó Millar- medíamos clima, lo habíamos medido durante 14 años, y nos subimos al GPTW y decidimos generar respeto, orgullo, imparcialidad, credibilidad y camaradería como el evento central para desarrollar el liderazgo dentro de la compañía, medirlo y convertirlo en un elemento que fuese compartido por el sindicato, por los trabajadores y por todo el mundo. Y curiosamente el directorio, que son directores de banco que en sus propias instituciones son bastante duros, acá se ilusionaron con esta idea, se ilusionó el sindicato, se ilusionó la gente y con el tiempo se convirtió en una suerte de religión”.

Millar relató que la confianza se instauró como un hito deseado por todos “y avanzado el tiempo ya nos fue insuficiente y decidimos agregarle elementos de Marcial Losada y de Ignacio Fernández y lo que hicimos fue desarrollar positividad, horizontalidad y conectividad, incluso definirlo como modelo, como competencia, medirlos en los líderes y agregarlas a las cinco variables de GPTW para configurar un modelo de liderazgo que fuese cada día más potente”, señaló. Millar finalizó expresando su preocupación porque aún son pocas las empresas en Chile que están verdaderamente enfocadas y preocupadas de la satisfacción de sus colaboradores.

El filósofo y coach Aldo Calcagni comenzó su exposición explicando que en algún momento entre el siglo XVII y XVIII las organizaciones se separaron de las personas: “Las organizaciones tienen objetivos pero no tienen sentido, no necesitan sentido, basta con que la última línea sea azul para que ese sea el sentido de la organización. En cambio las personas necesitamos sentido para existir, entonces no estamos hablando de algo marginal sino de que son dos estructuras absolutamente distintas. Si uno no tiene sentido en la vida empieza a enfermarse, deprimirse, morirse”, dijo Calcagni.

El filósofo agregó que esto no tiene que ver sólo con Chile sino “con una época que de alguna manera escindió algo, rompió algo, desconectó algo, y eso permitió una gran efectividad en la creación de riqueza y ha provocado en nuestro siglo XXI el clima global de malestar, no el malestar de la cultura del siglo XX que terminó en dos guerras mundiales, sino un malestar un poco más extraño: el malestar del consumo”.

Para explicar esto, Calcagni se remontó a los años 80, cuando en Chile el nivel de objetos de consumo era muy bajo: “Cuando a uno le traían de Estados Unidos un jeans Levi´s o Wrangler llegaba al tope del bienestar, de la felicidad y la satisfacción, y no importaba cómo te quedara, de ahí para adelante eras feliz”. En cambio ahora es diferente. Hay tantas opciones de consumo que al final hay frustración: “Algo está pasando en esta época en que tenemos más posibilidades lo cual genera una extraña libertad de elección que nos deja existencialmente insatisfechos. Estamos en una época de enorme crecimiento, de enorme bienestar en general, de enorme productividad, pero ¿estamos más satisfechos con eso? Hay algo que hay que conectar de nuevo”.

Para el filósofo “las organizaciones no solamente son el lugar donde trabajo sino que los seres humanos creamos las organizaciones como el lugar donde producimos riqueza, bienestar, producimos sentido. Y si nuestras organizaciones no lo están haciendo, eso es algo que tenemos que conversar bien profundamente. Sabemos que no podemos seguir manteniendo a las organizaciones con este nivel de sinsentido, estrés, etcétera”. Calcagni cerró hablando de Aristóteles: “El tema de la felicidad, él no lo pone en el espacio de la emocionalidad ni del bienestar, él lo pone en el espacio de la ética, en el espacio del sentido de los seres humanos”.

Transbank