Editorial: Fake news en RH Opinión

Patricio Rifo

Para alcanzar estándares de clase mundial en gestión de personas es fundamental contar con diagnósticos certeros, claros y fundados en materia de estudios, datos y prácticas RH que impactan la cotidianidad de nuestra fuerza laboral. En este contexto, el rol que juegan autoridades públicas y privadas es señero y marca la agenda. ¿Pero cuál y la de quiénes? Y aquí hay un punto. Lo que vemos habitualmente es liviandad, desprolijidad en algunos casos; en otros medias verdades, y en los menos, mentiras.

Sin embargo, lo que más inquieta es una pulsión a instalar posverdades. Hace poco Benito Baranda, fundador de la organización internacional América Solidaria, comentaba preocupado que el ministro de Hacienda decía frente a los medios que los bajos salarios se debía a los inmigrantes; luego el Presidente de la República aseveraba que el INE calculaba mal la generación de nuevos puestos de trabajo y por último el presidente de la CPC, Alfonso Swett, opinaba que nuestro código laboral está obsoleto aludiendo al del año 1931. En esa misma línea, nos encontramos con un estudio de una destacada consultora internacional que hablaba de un 72% de satisfacción laboral.

Sin duda, acá lo que vemos son intereses particulares, visiones políticas (legítimas por cierto), y no técnicas, como nos quieren dar a entender. Como dice uno de nuestros entrevistados en RHM 122, el doctor y filósofo Ricardo Espinoza, “lo que hay acá es ideología pura”.

¿Por qué “ideología pura”? Por ejemplo, no sabemos si Swett omite o no sabe que el actual código laboral fue hecho en dictadura, y es además uno de los más liberales y flexibles del mundo. Tampoco usamos el de 1931, y según los expertos consultados por RHM no queda casi nada de esa legislación. Lo que si estamos de acuerdo con él es que el código laboral hecho por José Piñera, mandatado por Pinochet y su junta, está obsoleto y hay que cambiarlo. Pero cómo, para qué y con quiénes, es la interrogante que debemos resolver como ciudadanos. Lo concreto es que no podemos hacerlo entre las cuatro paredes de la CPC o en la cocina de alguien. ¡Es una discusión país donde caben todos, incluso de los que no piensan igual a mí!

Respecto a los salarios, las razones de su precariedad son múltiples y variables. Sin embargo, la que más pesa, es la política a la hora de no mejorarlos y subirlos, y no la que viene del mercado, o la técnica (ver RHM 119). Por eso inquieta que un ministro de la República hable con tanta liviandad y que diga que los responsables son los inmigrantes. Sólo podemos pensar que se está construyendo una país imaginario o un país donde caben muy pocos privilegiados.

Más aún, nos ocupa y preocupa que a pesar de toda la evidencia empírica existente se diga que en Chile el 72% de los trabajadores y trabajadoras está contento y satisfecho con su trabajo. Nuevamente otro país de ficción.

Por eso nuestro reportaje principal trae a terreno la reflexión respecto a las fake news en RH. Los entrevistados y expertos han sido esclarecedores. En nuestra industria se están viendo noticias falsas, estudios sin evidencia empírica y con data muy poco representativa. También, plantean que hay mucha estrategia de marketing para captar el interés y ser titular obligado en medios que se hacen eco de medias verdades.

¿Estamos leyendo, viendo y escuchando fuentes que aportan y dan a conocer marcos teóricos y prácticas de clase mundial en el mundo del trabajo? ¿Hay valor en estudios donde desconocemos su metodología, su muestra? ¿Pueden las legítimas estrategias de marketing de proveedores ser el faro que alumbra nuestras decisiones estratégicas en materia de gestión de personas? ¡Seguimos reflexionando!


Editorial publicada en nuestra pasada edición RHM 122