Consciencia es cambio Opinión

Ricardo Najari

Al hablar de capitalismo consciente, es interesante preguntar si en la esencia del capitalismo, es posible poner a la persona en el centro y lograr un propósito más allá de ganar dinero. Ser consciente, para Rajendra Sisodia, tiene que ver con el sentido de vivir, con el ser integral, con el respeto por la persona. Entonces, puedo creer que es posible poner a la persona en el centro, pero no por la naturaleza del capitalismo que siempre tendrá al lucro como centro


Ricardo Nanjari es Ingeniero Civil Industrial (PUC) y Coach Ontológico Senior (NC). Actualmente Director de Personas en la Universidad Alberto Hurtado.


Es bueno pensar que los negocios deben “tener un fin conectado con algo que necesita el mundo”, pero sabemos que eso no siempre es así y lo vemos en el daño ambiental que aumenta cada día, en la contaminación creciente y en las consecuencias del calentamiento global.

El escepticismo de que pueda existir un capitalismo consciente, surge cuando el desarrollo de las personas se manipula para obtener mayores ganancias, haciendo creer que las organizaciones están tras un propósito superior, aun cuando sólo se estén moviendo bajo las reglas del mercado y la competencia. La realidad es que el capitalismo ha generado una desigual distribución de la riqueza y del poder, generando corrupción, colusión, ausencia de libertades individuales y promoviendo un consumismo desenfrenado como mecanismo de subsistencia.

En la práctica, los líderes que se preocupan de las personas, más allá de sus responsabilidades del cargo, o “líderes desinteresados” como les llama Sisodia, han permanecido al margen del sistema y siguen siendo excepciones.

El mismo Sisodia sostuvo en una entrevista, que: “el capitalismo en países como Chile, está amenazado”, principalmente por la brecha salarial. Pero sucede que esa brecha, es una realidad mundial que sigue aumentando.

Por eso, al menos parece sospechoso cuando los conceptos de expansión de la consciencia, desarrollo y crecimiento personal, búsqueda de bienestar y tantos otros, empiezan a aparecer acompañados de apellidos que contradicen al concepto que les da origen. Como ejemplo, el mindfulness para el éxito, la felicidad organizacional, el zen coaching, las organizaciones con alma o el capitalismo consciente.

Creo que podemos ser cada día más conscientes y libres, que meditar es beneficioso, que las personas podemos ser felices, que la suma es más que las partes, pero también creo que es fácil caer en la trampa, que los utiliza como elementos de manipulación para no cuestionar y aceptar la sociedad tal como está. Las transformaciones, ocurrirán en la medida que existan líderes reflexivos, no manipulables, amantes de la libertad, promotores de la igualdad de oportunidades, que no se adapten a lo establecido, sino que estén dispuestos a cambiar en beneficio de la sociedad y de su sustentabilidad. Es así, como hemos visto en los últimos tiempos, cambios de paradigmas importantes en distintos ámbitos de nuestra convivencia, producidos por una nueva consciencia de las personas que los promueven y que remecen las bases de los sistemas tradicionales, patriarcales, religiosos, capitalistas o socialistas.