Cambio cultural: Clave para la transformación digital Opinión

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Por Wilson Pais, National Technology Officer, Microsoft Chile.


Hace unos días fui invitado a exponer en el CIE de la Universidad de Chile junto a mi colega Erick Jansson, también de Microsoft Chile. En la oportunidad, hablamos sobre la transformación digital y cómo ésta debe ir de la mano de la transformación cultural en las empresas. Normalmente se piensa que la transformación digital de una organización está asociada al software, al hardware o ambos. Sin embargo, esta no existe sin la transformación de las organizaciones a nivel interno, su cultura, su forma de actuar y sus creencias.

Cuando escuchamos que un proceso de transformación digital no funcionó, el motivo más frecuente es que se falló en la gestión del cambio. Al igual que cualquier proyecto, el cambio cultural debe ser impulsado, desarrollado y gestionado para que sea exitoso. Por un lado, la cultura nos muestra una “forma de actuar” arraigada en cada organización, mientras que la transformación digital exitosa debe adaptarse al ADN de la organización, más que imponerse como una solución para todo.

Esta transformación se desarrolla a partir de 3 pilares fundamentales: transformación demográfica y social; transformación política y de negocios (ligado a la globalización) y finalmente, transformación tecnológica. Este último punto conforma las medidas y protocolos para crear soluciones específicas a problemáticas determinadas, según los datos que se obtengan acerca de ésta.

No nos olvidemos que la tecnología es clave en la transformación de las empresas, pero el motor de las mismas son las personas. Y cuando hablo de personas no sólo me refiero a los colaboradores de la compañía, sino también a los consumidores que quieren ser parte activa de nuestro negocio y a los proveedores que se entrelazan en los servicios y productos que ofrecemos. Son las personas quienes usan, aplican y transforman la tecnología en un resultado concreto y mejorado para la organización; y son estas mismas personas las que debemos tener en cuenta para ser exitosos en un proceso de transformación.

Sabemos que nuestro ambiente se define por ser volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA por sus siglas en inglés). Estas características nos obligan a desarrollar una capacidad de adaptación rápida a la realidad para poder aprovechar las oportunidades que se presentan y que no necesariamente son permanentes en el tiempo. A la vez, es el consumidor el que nos marca a todos el camino a seguir. Al tener tanta información sobre él, podemos “intuir” lo que quiere, cómo, cuándo y dónde.

Una clave es tomar a la innovación como motor. Pasamos de una “era de la producción” -donde la industria era de tipo manual y enfocada a la producción, con cambios que se producían en rangos 10 a 15 años- a la “era digital”, en donde los procesos se sucedían uno tras otro en un lapso de 3 a 8 años. Hoy, nos encontramos en la “era disruptiva” y los procesos no se sustituyen, sino que mejoran y/o evolucionan en periodos de tiempo de 1 a 3 años. Y todas las organizaciones que se autodenominan como innovadoras deben ajustar sus modelos de negocio a este desafío y aprender de sus equivocaciones.

Dentro de Microsoft, cuando asumió nuestro CEO Satya Nadella, buscamos empoderar a todas las personas y organizaciones del planeta para que puedan lograr más, en un amplio sentido de la palabra. Y en ese proceso, queremos apoyar a nuestros clientes y desarrollar con ellos nuevas capacidades en modelos de negocio, optimización de operaciones y apoyo. La transformación digital empieza por creer en el gran equipo que forman los recursos tecnológicos junto con la capacidad de desarrollo constante del ser humano.