En febrero de este año, Macarena Villagrán asumió como gerenta de personas y organización en Fundición Chagres, ubicada en la comuna de Catemu, Región de Valparaíso. Chagres representa el punto final de la cadena productiva del negocio Cobre de Anglo American, y está reconocida como una de las fundiciones con mejor desempeño ambiental del país.
Con una destacada trayectoria en empresas como Enap y Komatsu, Villagrán llega a Chagres en un momento de madurez operacional y alto estándar en seguridad, salud ocupacional y sostenibilidad. “Para mí, llegar a Fundición Chagres ha sido una excelente experiencia, ya que he podido vivenciar cómo cada persona es clave para el logro de los objetivos, con un alto nivel técnico, mucho compromiso, respeto, colaboración y seguridad”, comenta.
Su experiencia anterior como gerente de personas en Enap Refinería Aconcagua estuvo marcada por el liderazgo de programas estratégicos, como el de diversidad, inclusión y equidad de género, que en 2024 culminó con la certificación en la norma chilena 3262. A esto se suma su paso por Komatsu, donde dirigió el área de capacitación y su Otec, gestionando la franquicia tributaria, la relación con Sence y la certificación NCH 2728.
Compromiso con las personas y la cultura
Más allá de los hitos técnicos, Villagrán destaca el desarrollo de equipos como el eje de su carrera. “Me ha tocado liderar grandes equipos de trabajo, donde he visto cómo se han ido desarrollando, logrando sus objetivos y potenciando cada una de sus habilidades”, señala.
Su llegada a la gran minería se dio por una conjunción de factores: el desafío profesional, el prestigio de la compañía y una fuerte percepción positiva desde el primer contacto. “Ingresar a la gran minería siempre fue un objetivo para mí y con mayor razón a una empresa tan importante no solo a nivel nacional, sino también internacionalmente”, afirma. “Desde el primer momento sentí que era un gran lugar para trabajar, más allá de lo técnico, me llamó mucho la atención la calidad de personas con las que me he ido relacionando, siempre con mucho respeto y buen trato”.
Hoy, sus principales desafíos están puestos en el conocimiento profundo de la cultura organizacional y en acompañar el desarrollo del talento desde una perspectiva humana y estratégica. “Lo más importante es conocer a la gente, su cultura, sus motivaciones, sus aspiraciones, y con esa información poder trabajar para que nuestras y nuestros trabajadores puedan desarrollarse profesionalmente”, explica.