La irrupción de la inteligencia artificial generativa y otras fuerzas disruptivas obligan a repensar cómo combinamos gestión, tecnología y valor humano para mantener la competitividad de las empresas. Este contexto desafía la esencia misma del trabajo y requiere que la gestión de personas evolucione con mayor velocidad, para convertirse en un pilar de éxito sostenible.
El estudio “Siete estrategias para reinventar la gestión de personas frente al futuro del trabajo”, elaborado por Aurys Consulting, analizó 20 empresas chilenas con alto desempeño económico y reconocimiento en su gestión de personas. A partir de esta evidencia, identificó siete estrategias agrupadas en tres grandes desafíos que delinean cómo las organizaciones pueden anticiparse al cambio y apalancar el valor humano como ventaja competitiva.
Desafío cara al negocio: Activar el motor humano para la transformación y la competitividad
Las áreas de gestión de personas deben evolucionar desde la prestación de servicios operativos hacia un rol estratégico que aporte velocidad y eficacia para el éxito de todas las áreas en los procesos de transformación. Frente a esto, las empresas líderes avanzan asegurando talento crítico a tiempo, integrando nuevas formas de trabajo humano-digital y fortaleciendo culturas de resiliencia y aprendizaje continuo.
Banco de Chile ejemplifica este enfoque, implementando una estrategia de personas sintonizada con un modelo de negocio en evolución y una creciente rivalidad competitiva en la industria bancaria. Su modelo articula desarrollo intenso de liderazgo y colaboración con las áreas de negocio en una cultura donde el respeto, la seguridad psicológica, la confianza y la despersonalización de la crítica se han instalado como elemento clave.
Desafío de cara a su función: Rediseñar el área de gestión de personas como plataforma de valor y agilidad
La forma de operar de las áreas de gestión de personas debe ajustarse para operar con más eficiencia y liberar capacidades para innovar con velocidad y alto valor para potenciar los resultados del negocio.
En esta línea, las áreas de gestión de personas referentes en Chile se han transformado en una plataforma ágil, impulsada por datos y orientada a la creación de valor, por medio de digitalizar procesos, automatizar tareas transaccionales y utilizar analítica de personas para tomar decisiones con base en evidencia. Paralelamente, reemplazan estructuras rígidas por modelos organizativos centrados en productos y soluciones que se adaptan rápidamente a las prioridades del negocio.
Entel ilustra con claridad esta evolución. Su vicepresidencia de personas rediseñó su modelo operativo en torno a la agilidad y la colaboración, formando equipos multidisciplinarios para resolver desafíos concretos del negocio.La tecnología se convirtió en habilitador y la gestión de personas pasó a ser un actor estratégico de la transformación cultural y digital de la compañía.
Desafío de cara a las personas: Imaginar y sostener un nuevo vínculo entre empresa y personas
El propósito de las áreas de gestión de personas debe incluir la construcción de vínculos sostenibles que alineen el bienestar humano con el propósito organizacional. Las empresas modelo en este tercer desafío se centran en construir relaciones más humanas, éticas y sostenibles entre las organizaciones y sus colaboradores y colaboradoras. Esto implica diseñar experiencias laborales más personalizadas, donde el bienestar, el propósito y la confianza sean el eje del compromiso, y asegurar que los procesos adaptativos internos se basen en principios de equidad y transparencia.
Codelco avanza en esta dirección. Su estrategia busca conectar su propósito corporativo —ser el pilar del desarrollo sostenible de Chile— con la experiencia cotidiana de sus trabajadores, integrando analítica de personas, cultura de colaboración y relacionamiento con valor compartido permanente con los sindicatos como mecanismo de escucha activa.
Conclusión: Un nuevo liderazgo para una nueva era
Las siete estrategias reflejan una transformación profunda: la gestión de personas ya no se mide por su eficiencia administrativa, sino por su capacidad para activar la inteligencia colectiva, liberar valor humano y generar vínculos sostenibles. Las áreas de gestión de personas están llamadas a convertirse en arquitectas del cambio, capaces de conectar estrategia, tecnología y humanidad en un mismo propósito.
El estudio de Aurys Consulting organiza y muestra lo que están haciendo 20 organizaciones chilenas referentes que comparten una convicción común: el futuro del trabajo no se espera, se diseña. Y quienes logren integrar talento, tecnología y propósito definirán el nuevo estándar de competitividad y sostenibilidad empresarial.