Por Nelson Garrido Morales, director regional Sence Aysén e ingeniero en recursos humanos
La ética, transparencia y moral, dependen de las costumbres, la cultura, lo que se entiende por bueno y malo. Trabajar en equipo para definir nuestros lineamientos éticos nos habla de un Servicio compenetrado y comprometido con el respeto al interior del Sence y hacia la ciudadanía. Este esfuerzo colectivo es un paso fundamental para asegurar que los principios que nos guían se reflejen no sólo en documentos, sino en la práctica diaria de sus funciones.
Destacar el valor institucional de la transparencia, la comunicación y la disponibilidad de información entre los diferentes niveles de la organización es crucial y beneficia tanto a funcionarios, como a la ciudadanía. Incorporar el principio de inclusividad en el mismo universo de población, garantiza que todos los actores involucrados operen bajo los mismos estándares éticos, promoviendo una cultura de respeto y responsabilidad compartida.
Las relaciones de respeto dentro de las direcciones regionales han sido objeto de revisión, aunque las diferencias laborales son inevitables, es importante mantener el respeto para cumplir con los objetivos. Este enfoque permite que el trabajo colaborativo prevalezca por sobre las discrepancias personales.
Las propuestas de mejora al Código de Ética son pasos proactivos hacia un Sence más eficiente y responsable. Estos cambios, no solo mejoran el funcionamiento interno sino que, también, fortalecen su compromiso con la sociedad y el entorno. Los acuerdos emanados de esta revisión serán testimonio del compromiso continuo de Sence para evolucionar y adaptarse a las exigencias éticas y operativas del presente. La transparencia, la inclusividad y el respeto son los valores que guiarán a la institución hacia un futuro más prometedor y equitativo.
Las palabras tejidas en esta columna son el eco singular del autor, sin ataduras ni corsés editoriales. Aquí, la responsabilidad recae en quien escribe, no en las creencias de RH Management.