Profecía: Carissa Véliz cuestiona una sociedad obsesionada con anticipar el futuro

En su libro Profecía, la filósofa Carissa Véliz analiza el creciente protagonismo de las predicciones en la sociedad y advierte sobre sus efectos cuando se transforman en mecanismos capaces de orientar comportamientos, decisiones y futuros. La IA predictiva, las promesas de Silicon Valley y los mercados de predicción forman parte de una reflexión que reivindica la incertidumbre como espacio de libertad.

La filósofa hispanomexicana Carissa Véliz, experta en ética tecnológica y profesora de filosofía en la Universidad de Oxford, aborda en su último libro, Profecía, publicado por Debate, el creciente peso que están adquiriendo las predicciones en la sociedad contemporánea, desde los modelos estadísticos utilizados por la inteligencia artificial hasta los mercados que permiten apostar por acontecimientos futuros. En una entrevista concedida a El Periódico, la autora plantea que esta tendencia no responde únicamente al deseo de anticipar lo que ocurrirá, sino que también puede funcionar como una herramienta para moldear la realidad y ejercer poder.

Uno de los argumentos centrales de Profecía es que las predicciones sociales no pueden entenderse siempre como ejercicios neutrales destinados a describir aquello que sucederá. Véliz sostiene que también pueden actuar como instrucciones implícitas capaces de influir en las acciones de las personas. “Las predicciones sociales son órdenes encubiertas. Cuando un directivo tecnológico dice que en el futuro utilizaremos inteligencia artificial para todo, está intentando que actúes de forma que cumplas su visión de futuro: la que le llena los bolsillos”.

La autora extiende esa reflexión a algunas de las grandes promesas formuladas desde Silicon Valley, desde la colonización de Marte hasta el desarrollo de sistemas de IA presentados como tecnologías capaces de transformar radicalmente la humanidad. Para Véliz, el problema surge cuando esas visiones son interpretadas como hechos inevitables y no como escenarios promovidos por actores que también tienen intereses económicos y capacidad de influencia.

Poder predictivo

El libro también examina la relación entre el temor al futuro y la búsqueda permanente de certezas. Véliz sostiene que las sociedades pueden quedar atrapadas en un círculo en el que la ansiedad incrementa el interés por las predicciones y, al mismo tiempo, los discursos sobre futuros amenazantes profundizan esa inquietud. Según su planteamiento, esa dinámica puede aumentar la dependencia respecto de quienes se presentan como capaces de anticipar lo que ocurrirá.

Frente a ese escenario, la filósofa reivindica precisamente aquello que suele provocar incomodidad: no saber qué sucederá. “La incertidumbre es un grandísimo regalo: significa que el futuro no está escrito y que tienes la habilidad para interceder, para cambiar, para influir”. Para Véliz, la imposibilidad de determinar completamente el futuro abre un espacio para la libertad y la capacidad humana de modificar el rumbo de los acontecimientos.

La IA predictiva ocupa un lugar relevante dentro de esta discusión. La autora cuestiona especialmente su aplicación en decisiones capaces de modificar profundamente la vida de las personas, como aquellas relacionadas con el acceso de migrantes a un país o la entrega de ayudas públicas. El problema, plantea, no se limita a la posibilidad de que un algoritmo se equivoque, sino también a la ausencia de explicaciones y de mecanismos para discutir sus conclusiones.

“Un sistema en el que no se dan ni reciben razones, en el que no hay con quién argumentar, es una vía rápida hacia el totalitarismo”, sostiene Véliz. Su advertencia apunta a sistemas automatizados que pueden ampliar la capacidad de una burocracia para tomar decisiones de manera opaca, dificultando que las personas comprendan o cuestionen los criterios utilizados.

IA y decisiones

En Profecía, Véliz también rechaza la idea de considerar a la inteligencia artificial como una herramienta neutral en cualquier contexto. “La IA puede utilizarse científicamente, pero no es ciencia”, afirma. Mientras un sistema puede utilizarse para encontrar nuevas moléculas, sostiene, aplicar predicciones sobre seres humanos en cuestiones políticas, sociales o morales genera efectos diferentes, porque las expectativas creadas a partir de esas predicciones pueden modificar posteriormente la realidad de las propias personas.

La discusión se amplía hacia el altruismo eficaz, corriente que Véliz vincula con la pretensión de anticipar consecuencias extremadamente lejanas para justificar determinadas decisiones en el presente. La autora cuestiona la capacidad de proyectar escenarios a cientos o miles de años y advierte que esas narrativas pueden servir para entregar legitimidad moral a estrategias vinculadas con intereses económicos y disputas de poder.

Esa lógica también aparece, según Véliz, en la forma en que parte del sector tecnológico presenta a la IA como una tecnología capaz tanto de condenar como de salvar a la humanidad. En su análisis, estos relatos combinan ideología, marketing, búsqueda de inversiones y concentración de influencia entre un grupo reducido de actores con importantes recursos económicos.

Apostar al futuro

Otro fenómeno que Profecía incorpora a esta cultura de la predicción son plataformas como Kalshi y Polymarket, donde las personas pueden apostar sobre distintos acontecimientos futuros. Véliz cuestiona la idea de que estos mercados constituyan necesariamente una fuente de conocimiento, porque quienes participan no siempre buscan simplemente anticipar un resultado: algunos también pueden contar con los recursos necesarios para intentar influir sobre aquello que ocurrirá.

El hilo que conecta estas distintas dimensiones es una pregunta por la relación entre conocimiento y poder. Desde las grandes promesas de Silicon Valley hasta las decisiones automatizadas y los mercados de predicción, Profecía cuestiona una cultura empeñada en presentar el futuro como algo calculable. Frente a esa aspiración, Véliz propone recuperar la incertidumbre no como una falla que deba eliminarse, sino como una condición que permite intervenir en la realidad, desafiar aquello que se presenta como inevitable y mantener abierta la posibilidad de construir futuros diferentes.

RH Management invita a profesionales de gestión de personas, liderazgo, operaciones, compensaciones, tecnología y transformación organizacional a participar en el “Estudio cuantitativo RHM 2026: El trabajo en transformación”. La iniciativa busca reunir evidencia sobre las principales tensiones, brechas y desafíos del mundo laboral en Chile. Participa aquí: https://es.surveymonkey.com/r/EncuestaRHSept2026

Comparte este artículo:
NO TE LO PIERDAS

Liderazgo y desempeño: por qué los rasgos psicopáticos en altos cargos no garantizan mejores resultados

Trabajo y desconexión: Eurídice Cabañes advierte que estamos perdiendo el control sobre nuestro tiempo

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El factor humano detrás del fracaso del 70% de las transformaciones organizacionales

El riesgo de delegar todo a la IA: cómo la automatización puede afectar el desarrollo de competencias

Carreras disruptivas para gestionar la complejidad

Teleperformance bajo cuestionamiento por riesgos laborales y salud mental de moderadores de contenido en Kenia

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD
RH MANAGEMENT

¡Recibe todas nuestras alertas y noticias al día!