Por Fernando Véliz Montero. PhD, autor y coach ontológico.
John Mason es un reconocido autor estadounidense, destacado orador y entrenador de altos ejecutivos. Ha escrito más de veinte libros, entre los que se cuentan: “Nunca te rindas: eres más fuerte de lo que piensas”, “Un enemigo llamado promedio”, “Naciste original, no mueras siendo una copia”, entre otros. Sus obras están traducidas a más de 30 idiomas en el mundo entero, y es fundador de Insight International. Siete de sus libros han alcanzado el primer lugar en la lista de éxitos de Amazon.
En esta ocasión, Mason nos sorprende con su libro, “El poder de las preguntas correctas” (Whitaker House). Y bajo este escenario surgen consultas posibles: ¿qué significa una pregunta?, ¿para qué sirve una pregunta?, ¿cuál es el impacto de una pregunta en nuestras vidas?
Cuando hablamos de preguntar, nos estamos refiriendo a un enunciado que se hace para generar información, aclarar una duda o pedir una respuesta. Una pregunta resulta una invitación a reconocer que no sabemos. Las preguntas nacen de la curiosidad y responden al deseo de aprender. Una pregunta también nos invita a pensar, nos puede cambiar una perspectiva rígida (juicio) y descubrir un escondido punto ciego. Las preguntas no necesariamente nos dan respuestas rápidas, muchas de estas nos hacen decantar las posibles reflexiones futuras. Algunas nos llevan a conectar con nuestras propias vidas, creencias, valores y sentimientos. Preguntar es también un campo de la comunicación, ya que nos acerca a la vinculación con el entorno, con otros. Cuando preguntamos a otra persona, mostramos interés por lo que piensa, siente o sabe. Las preguntas también nos abren posibilidades, nos hacen tomar decisiones, crear alternativas y refundar nuestra propia cosmovisión de mundo. También ocurre en ocasiones que las propias preguntas son mejores que las mismas respuestas. Es decir, una respuesta puede resolver una duda, pero una buena pregunta puede expandir nuestra propia mirada sobre el entorno y su comprensión final.
Después de leer el libro de John Mason, quedé con la sensación que nuestra actual realidad mundial, cargada de tecnología e inmediatez, nos hace estar continuamente en jaque, por la falta de reflexión interna con nuestro propio diálogo intrapersonal. Y cuando esto ocurre, somos nosotros mismos los desconocidos con nuestra propia historia y emociones.
Habitamos una realidad que por lo general nos invita a ejecutar una dimensión táctica de la vida y, con esto, nos alejamos de un real y profundo conocimiento ontológico sobre nosotros mismos. Una persona sin preguntas hacia sí misma, es un individuo carente de posibilidades para crecer y transformarse y, con esto, limitado para mutar y acceder a una vida con mayor conciencia y desafíos.
Por lo mismo este libro se hace necesario. Porque su energía forjada desde una mirada apreciativa, desde mensajes precisos y poderosos, dan ánimo y esperanza al lector, bajo una voz sencilla y profunda.
“El poder de las preguntas correctas” es una obra precisa para su desafío editorial: abrir la mente desde lecturas con sentido y, con esto, impactar en el ecosistema de creencias del lector. Este texto se editó para personas con poco tiempo que requieren de espacios de aprendizajes precisos y efectivos en la instalación de distinciones movilizadoras con sus propias vidas
Este libro de 176 páginas, editado por Whitaker Hose, representa una voz autorizada para desde 40 preguntas muy bien diseñadas, invitar a quien lee, a una reflexión mayor sobre su propia concepción de vida.
Preguntas como… Si tú no eres tú, entonces ¿quién vas a ser?, ¿Sientes que hoy es diferente al ayer?, ¿Qué te pone la carne de gallina?, ¿Miran tus ojos hacia adelante?, ¿A quién amaste hoy?, ¿Aceptas el consejo de tus miedos?, ¿Te asustas a ti mismo?, ¿Vale la pena el esfuerzo?, ¿Qué lamento no quieres tener?; ¿En qué eres increíblemente bueno?… son parte de esta batería de interrogantes ontológicas que lo que persiguen, es encauzar vidas empoderadas y al servicio de una existencia significativa.
Cada una de estas consultas están conectadas con reflexiones y renovados puntos de vista. Y siempre el deseo por un diálogo en silencio está sobre la mesa, en cada una de las páginas de esta reconocida obra.
Habitar la existencia del día a día con los ojos vendados, desde rutinas crónicas, no resulta una opción válida después de acceder a este libro, ya que como lo dice su autor: “Las respuestas más importantes de la vida se encuentran al hacer las preguntas correctas. Creo que cada respuesta que buscas está ahí para ti, esperando ser desbloqueada por las preguntas adecuadas”. (Mason).