Patricia Muñoz Antonin, gerente de personas de Clínica Alemana, sostuvo en una entrevista con RH Management que cuidar a quienes cuidan no es solo una consigna, sino una convicción que debe traducirse en acciones concretas de bienestar, salud mental, apoyo familiar y desarrollo de liderazgos, en una organización que reúne cerca de 8.000 personas entre trabajadores, contrataciones civiles, EST, subcontratos y contratistas.
La ejecutiva plantea que el centro de una institución como Clínica Alemana son las personas, no solo porque atienden pacientes y familias, sino porque la calidad del servicio depende directamente de quienes lo hacen posible cada día. Bajo esa lógica, la gestión de personas no aparece como una función complementaria, sino como una pieza decisiva para sostener el propósito institucional y responder a las exigencias de una operación 24/7.
En su reflexión, el bienestar laboral se conecta de forma directa con esa misión. No se trata únicamente de ofrecer beneficios, sino de construir condiciones que permitan a los equipos desempeñarse mejor, sentirse acompañados y proyectar una relación más estable con la organización. “Cuidar a los que cuidan”, en ese marco, resume una forma de entender el trabajo en salud, donde el servicio hacia pacientes y familias requiere, a su vez, una preocupación activa por quienes están detrás de ese cuidado. La nota original también releva este punto al describir una estrategia centrada en bienestar, salud mental y acompañamiento familiar.
Bienestar activo
Muñoz Antonin explica que esa visión se expresa en medidas concretas. Entre ellas, destaca que Clínica Alemana fue la primera clínica en instalar en enero de 2024 una jornada de 42 horas, incorporando la hora de colación dentro de la jornada, lo que generó un cambio relevante para los equipos. A esto se suman buses que llegan a las comunas de los colaboradores para facilitar traslados seguros, una sala cuna propia que funciona 24/7, actividades para hijos durante vacaciones, premios por escolaridad, becas y acciones preventivas en salud para trabajadores y sus familias.
Ese diseño muestra que el bienestar no está pensado únicamente para el colaborador de manera individual. En la mirada de la gerente de personas, también hay que considerar a las familias, porque cuando una institución reúne cerca de 8.000 personas, su impacto se multiplica en miles de hogares que también “respiran la clínica”. Por eso, muchas de las acciones de calidad de vida se construyen desde una lógica ampliada de cuidado.
Ese enfoque cobra especial relevancia si se considera que el 76 por ciento de quienes trabajan en la clínica son mujeres, muchas de ellas jefas de hogar y con responsabilidades familiares importantes. La nota original subraya ese dato como parte del desafío estructural que enfrenta la organización al intentar sostener bienestar en una operación que no se detiene.
Liderazgo y cultura
La entrevista también pone fuerte énfasis en el rol del liderazgo. Muñoz Antonin sostiene que hoy se requieren áreas de personas potentes y muy conectadas con la máxima dirección de la empresa, porque solo así es posible movilizar transformaciones en organizaciones grandes y complejas. En su mirada, la cercanía entre la gerencia de personas, el CEO y los liderazgos clínicos es fundamental para construir cultura y acompañar a los equipos frente a escenarios cambiantes.
La cultura, según explica, no nace de una declaración, sino que se construye a lo largo del tiempo y se hace visible en el comportamiento cotidiano de los líderes. Por eso insiste en que los equipos imitan, replican y observan lo que sus jefaturas hacen, y desde ahí se va consolidando la organización que se quiere ser. En el caso de Clínica Alemana, esa construcción está alineada con un propósito institucional claro: hacer posible una mejor salud.
En esa misma lógica, la gerente de personas destaca que uno de los avances importantes de los últimos años ha sido instalar con más fuerza temas de diversidad e inclusión. La clínica, afirma, es un pequeño Chile, donde están presentes las mismas realidades que existen en el país, por lo que acompañar distintas formas de familia, realidades de género, interculturalidad, intergeneracionalidad, comunidades Lgbtiq+ y discapacidad resulta parte del desafío de atraer y retener talento.
Salud mental
Uno de los bloques más sensibles de la conversación es el referido a salud mental. Muñoz Antonin señala que este no es un tema que solo deba preocupar, sino ocupar a la organización. Para ello, la clínica cuenta con equipos internos de contención, programas específicos como el de segundas víctimas para acompañar a trabajadores expuestos a eventos traumáticos, y apoyo directo desde los equipos de personas y bienestar.
Su explicación deja ver que en el mundo de la salud las cargas emocionales pueden ser especialmente intensas. La muerte de un paciente, la pérdida de un niño o una situación crítica dentro de un equipo no solo afecta el desempeño, sino también la estabilidad emocional de quienes participan de esos procesos. Por eso, sostiene, es clave que los líderes levanten alertas tempranas y que exista un trabajo articulado para ofrecer apoyo oportuno.
La nota original enmarca precisamente esta estrategia como una apuesta por salud mental, acompañamiento familiar y liderazgo empático dentro de una institución de salud.
Mirada futura
Hacia adelante, Muñoz Antonin proyecta una organización donde la tecnología y la innovación tendrán cada vez más peso, pero sin desplazar el valor central de las personas. En su reflexión, una clínica como esta seguirá siendo una empresa de servicio donde siempre habrá personas trabajando con personas. Lo que sí cambiará será la posibilidad de trasladar tareas operativas a tecnologías que permitan dedicar más tiempo al análisis, a la atención personalizada y a procesos clínicos de mayor precisión.
Esa mirada se conecta con otra convicción de fondo que atraviesa toda su entrevista: el mejor activo de Clínica Alemana son sus personas. No lo son las instalaciones, ni el edificio, ni la tecnología por sí sola, sino quienes hacen posible que la organización cumpla su propósito cada día. Desde esa perspectiva, cuidar a quienes cuidan no es solo una política de bienestar, sino una decisión estratégica sobre el futuro de la institución y sobre la calidad del servicio que busca entregar.
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