El desarrollo de una formación profesional orientada a mejorar las competencias digitales de mujeres y hombres jóvenes en América Latina y el Caribe es clave para enfrentar un mercado laboral donde las personas entre 15 y 24 años enfrentan alta desocupación e informalidad, coincidieron especialistas y representantes de organizaciones juveniles en un conversatorio virtual convocado por OIT.
“El desafío tiene que ver con ayudar en la inserción laboral de la juventud, y al mismo tiempo para evitar que se consoliden brechas digitales, para ello las políticas públicas son la principal herramienta”, dijo Claudia Coenjaerts, Directora Regional de la Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe.
El conversatorio fue el marco para el lanzamiento del informe Juventudes vulnerables, competencias digitales y formación profesional en América Latina , de la Oficina Regional de la OIT para América Latina y el Caribe y el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (Cintefor) de la OIT.
“Hay retos importantes para la formación de competencias digitales, que van desde entregar la capacitación adecuada que están demandando los mercados, hasta lograr una incorporación exitosa de jóvenes que tienen menos posibilidades de acceder a nuevas infraestructuras y tecnologías”, agregó Coenjaerts.
La directora regional de OIT dijo que “el empleo juvenil es uno de los desafíos laborales más apremiantes que enfrentan los países de América Latina y el Caribe”. La tasa regional de desocupación juvenil de 15%, lo que triplica la tasa general y duplica la de los adultos, mientras que seis de cada 10 jóvenes que si tienen ocupación, la ejercen en condiciones de informalidad.
El estudio se basó en la experiencia de seis instituciones de formación profesional de la red OIT/Cintefor en América Latina y el Caribe, y formuló ocho recomendaciones y 21 medidas específicas para superar los desafíos de atraer, acceder y retener a los jóvenes vulnerables en la formación profesional en competencias digitales.
El especialista de Cinterfor, Gonzalo Graña, quien presentó el documento, destacó que aparecen numerosos desafíos al abordar la relación entre mejoras en la empleabilidad juvenil y competencias digitales, en particular al analizar el caso de jóvenes vulnerables, para quienes la oferta está limitada a oficios tradicionales y formación de corta duración.
“Hay un desajuste entre oferta de competencias digitales y acceso de los más vulnerables a esa formación”, dijo Graña.
“Que nadie se quede atrás”, pidió Mauricio Pahuara, representante de Juventud, Política y Desarrollo (Perú) mientras explicaba acerca de la importancia de la solidaridad intergeneracional y la necesidad de brindar mayores oportunidades para jóvenes y adolescentes de la región, incluyendo a los migrantes.