La consultora 180Lab presentó el O.D.X. (Organizational Dynamics Index), un diagnóstico que mide la capacidad de una organización para sostener su propuesta de valor dentro del entorno donde opera. Juan Luis Yoshimura, fundador y director ejecutivo de 180Lab, explica el punto de partida: “Saber qué quiere hacer una empresa no dice si está preparada para hacerlo. Entre la estrategia y la capacidad de sostenerla hay una brecha, y el O.D.X. sirve para hacerla visible”.
Yoshimura tiene más de 25 años de trayectoria en gestión de personas, según su perfil profesional en LinkedIn. Durante 12 años lideró la función de RH de la Universidad Andrés Bello (Unab), con 90.000 estudiantes y 3.200 trabajadores, donde reporta un resultado en el percentil 99 de compromiso de Gallup y la certificación Top Employers. Antes fue gerente regional de RH en Orica Chemicals y cofundó Gen Consultores.
La propuesta interesa a las gerencias de personas por la distinción que hace 180Lab: el O.D.X. no es una encuesta de clima ni de compromiso. “Esas encuestas leen cómo se siente la gente. El O.D.X. se mete en el motor de la organización, en las condiciones que le permiten entregar y sostener lo que ofrece”, afirma Yoshimura.
El método parte de un principio: la unidad de medida es la organización, no la persona. “Quien responde no habla de sí mismo ni de su estado de ánimo. Observa la organización y da cuenta de ella desde su posición”, señala el ejecutivo. Ese enfoque permite reunir tres miradas: la del CEO, la de los jugadores clave y la de la organización completa.
Según 180Lab, esas tres miradas pueden describir empresas distintas. “No es que una acierte y otra se equivoque. Dentro de una misma empresa conviven realidades diferentes, y en ese desajuste aparecen los patrones que bloquean su capacidad de adaptarse”, plantea Yoshimura.
El diagnóstico se concibe como el primer paso de un proceso más largo. La consultora identifica las capacidades críticas del negocio y, con lo que el O.D.X. revela, construye un plan de cambio anclado en mejores prácticas de management. Cada organización parte desde donde lo necesita y no desde una receta única. “No se cambia lo que no se entiende. Cualquier movimiento importante carga menos riesgo cuando primero se ha leído el sistema”, sostiene Yoshimura.
El O.D.X. mira a la empresa como un sistema inserto en una industria, entre competidores, ciclos económicos, tecnología y regulación. La pregunta que plantea no es qué tan buena es una organización en abstracto, sino si puede sostener su propuesta de valor en un entorno cambiante y, con frecuencia, incierto.