Por Fabiola Muñoz. Gerenta general de Otic Proforma
Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer nos invita a reflexionar sobre los avances alcanzados y, sobre todo, sobre los desafíos que aún persisten en materia de igualdad de género.
Romper el llamado “techo de cristal” es apenas el primer paso. Más allá de esa metáfora, muchas mujeres siguen enfrentando brechas concretas: participación en cargos de toma de decisiones, distribución de las tareas de cuidado, corresponsabilidad en la crianza y diferencias salariales que, en Chile, alcanzan un 11% incluso al comparar cargos similares.
A ello se suman otros desafíos relevantes, como la participación en espacios de toma de decisiones, la distribución de las tareas de cuidado, la corresponsabilidad en la crianza y las dificultades que muchas mujeres enfrentan para acceder o mantenerse en niveles superiores de formación.
Cuando estas condiciones no mejoran de manera sustantiva, se dificulta avanzar en aspectos clave como la autonomía económica, la capacidad de decisión y el acceso a nuevas oportunidades.
La filósofa Martha Nussbaum plantea el concepto de igualdad sustancial: no basta con que los derechos existan en el papel, sino que las personas deben contar con condiciones reales para ejercerlos plenamente. En esa misma línea, el Objetivo de Desarrollo Sostenible N.º 5 de Naciones Unidas busca precisamente avanzar hacia la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.
En Chile se han dado pasos importantes, como la promulgación de la Ley Karin. Sin embargo, aún existen desafíos relevantes. Un ejemplo reciente es la discusión en torno al proyecto de sala cuna universal, una iniciativa que nuevamente no logró avanzar y que evidencia una deuda pendiente en materia de corresponsabilidad y apoyo al cuidado, especialmente para muchas mujeres que buscan desarrollarse profesionalmente sin tener que elegir entre el trabajo y la maternidad.
Desde las organizaciones también tenemos un rol que cumplir. En Otic Proforma creemos firmemente en la importancia de promover espacios laborales más inclusivos. Como institución contamos con el Sello Mujer, y hemos impulsado el liderazgo femenino en distintos niveles de nuestra organización. Hoy, además de contar con una gerenta general, diversas gerencias zonales y jefaturas de área son lideradas por mujeres que forman parte activa de la toma de decisiones.
Avanzar hacia una sociedad más equitativa requiere no solo de leyes, sino también de cambios culturales y del compromiso de las instituciones. Porque la igualdad no se decreta: se construye día a día.
Las palabras tejidas en esta columna son el eco singular del autor, sin ataduras ni corsés editoriales. Aquí, la responsabilidad recae en quien escribe, no en las creencias de RH Management