Según expone el académico Rodrigo Palomo Vélez en un análisis publicado por Cielo Laboral, el ingreso y posterior retiro del proyecto de ley sobre negociación colectiva multinivel dejó nuevamente en evidencia las dificultades históricas que enfrenta Chile para modificar su sistema de relaciones laborales y avanzar hacia mecanismos de negociación más amplios que el nivel de empresa.
La iniciativa, ingresada a la Cámara de Diputados el 9 de enero de 2026, buscaba modificar el Código del Trabajo para regular un sistema de negociación colectiva multinivel, incorporando instancias sectoriales e intermedias junto a la negociación tradicional por empresa. Sin embargo, el proyecto fue retirado el 17 de marzo, pocos días después del inicio del nuevo Gobierno encabezado por José Antonio Kast.
El texto plantea que la discusión sobre negociación colectiva trasciende el debate técnico y se relaciona directamente con la libertad sindical, la representatividad de los trabajadores y la capacidad de los sindicatos para incidir en las condiciones laborales. En esa línea, el autor sostiene que el principal obstáculo histórico del modelo chileno ha sido la fuerte concentración de la acción sindical dentro de la empresa, limitando el desarrollo de negociaciones de carácter sectorial o ramal.
Reforma pendiente
El análisis recuerda que durante las primarias presidenciales de 2021 y posteriormente en el programa de Gobierno de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric comprometió avanzar hacia un nuevo sistema de relaciones laborales basado en una negociación colectiva multinivel. Entre las promesas figuraba ampliar la cobertura de la negociación colectiva, incorporar la negociación ramal y adecuar la legislación chilena a estándares aceptados por la OIT.
Pese a ese compromiso programático, el proyecto ingresó recién en los últimos meses de la administración. Para el autor, la demora terminó debilitando cualquier posibilidad de avanzar en una reforma estructural, especialmente considerando la composición política del Congreso y el cambio de Gobierno.
El documento también sostiene que las reformas laborales implementadas desde el retorno a la democracia no alteraron las bases estructurales heredadas del Plan Laboral instaurado durante la dictadura militar. En el análisis, dichas modificaciones son calificadas como “reformas parche”, incapaces de modificar la centralidad de la negociación colectiva a nivel de empresa.
Asimismo, se plantea que el reconocimiento de distintos niveles de negociación permitiría fortalecer la autonomía colectiva de trabajadores y sindicatos, además de ampliar espacios de participación y representación laboral. El texto agrega que la negociación colectiva sectorial puede contribuir a mejorar salarios, disminuir desigualdades y generar acuerdos en materias emergentes como nuevas tecnologías, igualdad de género y transición ecológica.
Tres niveles
El proyecto proponía estructurar la negociación colectiva en tres niveles complementarios. El primero correspondía al nivel sectorial, orientado a establecer estándares mínimos aplicables a trabajadores y empleadores de una determinada actividad económica. El segundo contemplaba un nivel intermedio, destinado a acuerdos comunes en proyectos, cadenas de valor o procesos productivos específicos. Finalmente, se mantenía la negociación a nivel de empresa para abordar condiciones particulares de cada organización.
Para implementar el sistema, la iniciativa consideraba la creación de Consejos Sectoriales Laborales y Comisiones Subsectoriales, integrados por representantes sindicales y gremiales empresariales. Estos organismos tendrían como objetivo suscribir e implementar acuerdos colectivos dentro de cada sector económico definido por el Clasificador Chileno de Actividades Económicas.
El proyecto también otorgaba un rol relevante a la Dirección del Trabajo, asignándole funciones de certificación, mediación, fiscalización y registro dentro del nuevo esquema de negociación colectiva. Además, incorporaba mecanismos para reforzar el diálogo social y la coordinación sindical mediante estructuras técnicas y de representación superior.
Sin avance
De acuerdo con el análisis, la inviabilidad política del proyecto terminó siendo determinante para su retiro. El programa del Gobierno de José Antonio Kast no incorporaba referencias a negociación colectiva ni a derechos de libertad sindical dentro de sus medidas económicas o laborales. A ello se sumó la falta de tiempo legislativo para desarrollar una discusión amplia antes del cambio de administración.
El retiro de la iniciativa fue justificado por el Ejecutivo señalando que las prioridades estaban centradas en empleo, seguridad y reactivación económica. Para el autor, aquello terminó transformando el proyecto en un gesto administrativo más que en el impulso efectivo de una reforma laboral estructural.
El análisis concluye que el reconocimiento de la negociación colectiva multinivel continúa siendo una deuda pendiente dentro del sistema jurídico laboral chileno y que el debate sobre libertad sindical y negociación ramal seguirá abierto mientras no exista una discusión política y social capaz de redefinir el modelo de relaciones laborales vigente.
RH Management invita a profesionales de gestión de personas, liderazgo, operaciones, compensaciones, tecnología y transformación organizacional a participar en el “Estudio cuantitativo RHM 2026: El trabajo en transformación”. La iniciativa busca reunir evidencia sobre las principales tensiones, brechas y desafíos del mundo laboral en Chile. Participa aquí: https://es.surveymonkey.com/r/TN7FGH7