Desde enero de 2026, Marisol Finch asumió como vicerrectora de personas en Inacap, institución de educación superior con presencia en todas las regiones de Chile, 30 sedes y cerca de 115 mil estudiantes a nivel nacional. Su llegada se da en un escenario donde la gestión de personas busca seguir fortaleciendo el compromiso de los colaboradores, promover liderazgos más cercanos y avanzar en la construcción de un gran lugar para trabajar entre las más de 6.000 personas que se desempeñan en la institución, en línea con el proyecto educativo y el impacto social de Inacap.
La ejecutiva explica que su decisión de asumir este nuevo desafío estuvo marcada por la posibilidad de contribuir al país desde una perspectiva distinta. “Ahora quería tener la experiencia de vivir ese propósito desde una institución que abre oportunidades reales de movilidad social a través de la educación superior en todo Chile, Inacap tiene ese rol”, afirma. En esa línea, sostiene que para quienes trabajan en gestión de personas resulta especialmente movilizador ser parte de una organización con impacto social concreto.
A lo largo de su trayectoria, Finch ha combinado roles en terreno y posiciones corporativas, una experiencia que, según plantea, le ha permitido consolidar una mirada estratégica de la gestión de personas. “El foco no está solo en los procesos, sino en el desarrollo del talento, la cultura organizacional y la experiencia de quienes trabajan en la empresa”, señala, reafirmando una visión donde el capital humano cumple un papel central en la sostenibilidad y el desarrollo organizacional.
Personas y propósito institucional
En su nuevo cargo, uno de los principales desafíos será seguir fortaleciendo una cultura organizacional capaz de acompañar los procesos de transformación que viven las instituciones de educación superior. En ese camino, la ejecutiva releva la importancia de alinear la gestión de personas con el proyecto educativo, entendiendo que la experiencia de los colaboradores tiene efectos directos en los estudiantes. “Cuando las personas se sienten parte de un proyecto con sentido, el impacto en los estudiantes y en la sociedad se multiplica”, concluye.