Manufactura, talento e innovación: las claves de la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China

El liderazgo en inteligencia artificial no garantiza el dominio tecnológico. Estados Unidos también necesita fortalecer la manufactura avanzada, formar trabajadores, financiar la innovación y ampliar sus capacidades en biotecnología, computación cuántica, drones y semiconductores para competir con China.

Estados Unidos podría imponerse en la carrera por la inteligencia artificial y, aun así, quedar rezagado frente a China en la competencia tecnológica global, debido a que el liderazgo del siglo XXI dependerá tanto de la invención como de la capacidad para fabricar, escalar y adoptar nuevas tecnologías. Según un análisis publicado por Bloomberg, Washington deberá ampliar su estrategia más allá de la construcción de centros de datos, la regulación permisiva y las restricciones al acceso a chips avanzados.

La brecha entre ambos países refleja la magnitud del desafío. Hace 20 años, Estados Unidos lideraba 61 de las 64 tecnologías de frontera consideradas por el Australian Strategic Policy Institute, Aspi. Sin embargo, tres años antes de la publicación del análisis, China ya había superado a su competidor en 57 de esas 64 áreas prioritarias.

La inteligencia artificial continúa siendo una tecnología de propósito general con un alto potencial de transformación. No obstante, los autores advierten que el liderazgo tecnológico también exige avances en minerales críticos, semiconductores, biotecnología, computación cuántica, drones y manufactura avanzada.

Más que IA

La capacidad de convertir una innovación en producción industrial aparece como una de las principales debilidades estadounidenses. El sector de los drones muestra este problema: aunque gran parte de sus componentes esenciales fueron inventados en Estados Unidos, Japón y Europa, China concentra actualmente entre el 70% y el 80% de la fabricación mundial.

El patrón es resumido en el texto con la expresión “Invent it here, make it there”. Esta separación entre invención y manufactura deja a Estados Unidos expuesto a interrupciones comerciales y a una dependencia de proveedores chinos en un sector considerado estratégico para la defensa y la seguridad nacional.

El país cuenta con empresas innovadoras y con un ecosistema productivo emergente, en el que participan tanto el sector privado como organismos públicos encabezados por el Departamento de Defensa. Sin embargo, recuperar terreno requiere algo más que tecnología: financiamiento para escalar, primeros compradores, capacidad industrial, cadenas de suministro alternativas y una fuerza laboral preparada para sostener la producción.

Escalar la innovación

Una situación similar se presenta en la biotecnología. Estados Unidos mantiene el liderazgo en innovación, pero no posee la capacidad manufacturera ni el financiamiento de expansión necesarios para aprovechar plenamente un sector que podría generar más de US$4 billones de valor durante la próxima década.

El análisis propone invertir en un ecosistema industrial biotecnológico que permita desarrollar modelos de producción continua y distribuida. El objetivo sería evitar que la ventaja científica termine generando vulnerabilidades comparables con las observadas en drones y semiconductores.

En computación cuántica, el desafío es diferente. La prioridad consiste en alcanzar la denominada “ventaja cuántica”, momento en que estos sistemas puedan superar a los computadores tradicionales en la resolución de problemas prácticos. Estados Unidos dispone de científicos, laboratorios, empresas emergentes e inversión privada, pero necesita financiamiento público sostenido para investigación y desarrollo.

Una caída en el entusiasmo del sector privado podría provocar un “invierno cuántico” y frenar avances científicos y de ingeniería. Por ello, el texto plantea que el apoyo estatal debe mantenerse incluso antes de que la producción y el escalamiento industrial se conviertan en las preocupaciones centrales.

Base industrial

La manufactura avanzada es presentada como la estructura que conecta todas estas tecnologías. Su desarrollo implica incorporar IA, sensores, robótica e impresión 3D en los sistemas productivos, en lugar de intentar recuperar exactamente el mismo tipo de fábricas que abandonaron Estados Unidos durante décadas de externalización.

Cerca de 250.000 pequeñas y medianas empresas manufactureras forman la base de las cadenas industriales estadounidenses. Llevar al 20% de ellas hasta la frontera tecnológica significaría transformar aproximadamente 50.000 organizaciones. Para lograrlo, serían necesarios subsidios, incentivos tributarios, compras públicas y otros mecanismos que impulsen la adopción de tecnologías orientadas a elevar la productividad.

La propuesta no supone avanzar hacia el aislamiento. El acceso a mercados amplios, la atracción de talento internacional y la cooperación con socios tecnológicos de países aliados son considerados factores de ventaja frente a China. También se destaca el papel de las universidades, el financiamiento privado y los centros regionales donde convergen la innovación y la capacidad industrial.

En este proceso, la gestión de personas ocupa una posición decisiva. El liderazgo tecnológico requerirá formar a una nueva generación de trabajadores en distintos niveles de calificación, para que las organizaciones puedan adoptar, operar y difundir nuevas herramientas. La capacidad de aprendizaje y transformación de las empresas será tan relevante como los avances alcanzados en laboratorios y centros de investigación.

La IA influirá en la forma en que las tecnologías son desarrolladas, escaladas y desplegadas. Sin embargo, el liderazgo no dependerá de un solo insumo. La ventaja corresponderá al país que transforme las ideas en aplicaciones concretas, las extienda a sus sistemas productivos y construya ecosistemas capaces de combinar innovación, manufactura, financiamiento y talento.

RH Management invita a profesionales de gestión de personas, liderazgo, operaciones, compensaciones, tecnología y transformación organizacional a participar en el “Estudio cuantitativo RHM 2026: El trabajo en transformación”. La iniciativa busca reunir evidencia sobre las principales tensiones, brechas y desafíos del mundo laboral en Chile. Participa aquí: https://es.surveymonkey.com/r/TN7FGH7

Comparte este artículo:
NO TE LO PIERDAS

CUT emplaza a gobierno y empresarios a abordar el empleo desde la evidencia

Bienestar laboral: el debate sobre la siesta cuestiona la cultura de la productividad permanente

Conversas RHM Sazonadas: postales de una conversación sobre tendencias y trabajo

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El trabajo no tiene país: China vista desde el oficio

Bienestar laboral: el debate sobre la siesta cuestiona la cultura de la productividad permanente

Sentidos aumentados: Como la inteligencia artificial está ampliando las fronteras de la percepción y la cognición humana

Luz María Antúnez: cultura, personas y una compañía en transformación

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD
RH MANAGEMENT

¡Recibe todas nuestras alertas y noticias al día!