Pandemia: los aprendizajes que ha dejado en la gestión de personas

Centrarse en la producción por sobre las personas, modelos de negocios estáticos que no evolucionan y trabajar únicamente desde una oficina. Estos son sólo algunos de los paradigmas que se han visto seriamente cuestionados en la crisis sanitaria que vivimos. Ante un mundo cambiante que exige soluciones eficientes y flexibles, consultamos a destacadas figuras del mundo gerencial y académico sobre qué paradigmas debemos cambiar y cómo lograr mejorías en la gestión de personas y las organizaciones.

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La pandemia ha significado un período de gran crisis social y sanitaria, pero también nos ha dado la oportunidad para replantear varios de los paradigmas organizacionales que hasta ahora eran incuestionables: equipos en donde sólo importa la productividad, el trabajo únicamente concebido desde la oficina, la producción por sobre las personas, la tecnología como una amenaza de desempleo o modelos de negocio estáticos que no evolucionan.

Reconocidas figuras del mundo gerencial como Patricio Millar, ex gerente RH en Transbank y varias veces ganador del GPTW, Denisse Goldfarb, vicepresidenta de personas en Walmart Chile y Rodrigo Rojas, director general de personas en la USS, junto a destacados académicos de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, nos dan una mirada sobre qué paradigmas debemos trabajar si queremos mejores organizaciones.

La importancia de la contención

La pandemia de Covid-19, y particularmente las medidas de confinamiento, han provocado una época en donde los cambios organizacionales están a la orden del día. Un escenario de gran incertidumbre en donde se ha visto afectada no sólo la salud, sino que también los empleos y la economía; aunque esta situación podría volver a estabilizarse gracias a los importantes avances científicos que ya están ocurriendo, como la invención de nuevas vacunas para combatir el avance del virus, y que han generado esperanza en parte importante de la población mundial.

A pesar de estas auspiciosas noticias, para Matías Sanfuentes, académico MGPDO de la FEN UChile, es importante no perder de vista que aún nos encontramos en medio de una situación difícil, y no es el momento aún para cantar victoria, menos desde un punto de vista organizacional.

“Una de las cosas más importantes, tiene que ver con reconocer la situación de crisis, de conflicto en la cual atravesamos, y creo que para poder enfrentar parte importante de esos problemas, un asunto central tiene que ver con pensar en cómo potenciamos, al interior de los equipos, una capacidad de poder mirar las dificultades que estamos viviendo”, comentó el académico.

Debido a que los equipos de trabajo serían un elemento fundamental para enfrentar la crisis, Sanfuentes asegura que es necesario fortalecer las relaciones existentes dentro de cada uno de ellos y que, dentro de esta nueva dinámica, se aborden los problemas que afectan directamente a los colaboradores, muchos quienes aún se encuentran trabajando desde su hogar.

“Esas dificultades obviamente tienen que ver con los conflictos que se están viviendo al interior de los hogares, con las dificultades económicas que hoy existen. En la medida que seamos capaces de aunar todos estos elementos vamos a poder salir adelante (…) Es por esto que tenemos que generar espacios de contención, en los cuales no solamente estemos mirando los aspectos positivos o felices que los equipos tienen, sino que justamente podamos encontrar las dificultades que existen en el desarrollo de las tareas y los propósitos básicos, y eso yo creo que es complejo”, reconoció.

«Es por esto que tenemos que generar espacios de contención, en los cuales no solamente estemos mirando los aspectos positivos o felices que los equipos tienen, sino que justamente podamos encontrar las dificultades que existen en el desarrollo de las tareas y los propósitos básicos, y eso yo creo que es complejo”, reconoció Matías Sanfuentes, académico MGPDO de la FEN UChile.

¿De vuelta a la oficina?

Sin embargo, el teletrabajo no es el único problema, y tampoco la solución sería simplemente eliminar esta nueva modalidad de trabajo, esto al menos en la mirada de Waldo Pavez, académico MGPDO de la FEN UChile.

“La oficina es algo que involucra muchos riesgos, incluyendo los traslados, ascensores y pasillos. Esto, sumado a que los lugares de trabajo se están volviendo menos amigables, porque progresivamente se han eliminado los centros de café, los casinos (…) algunos también están empezando algo que me parece terrible, que las personas tengan que almorzar en su puesto de trabajo porque no van a haber lugares para hacerlo. Esas nuevas oficinas no van a ser oficinas que provean de mucho bienestar. Si eso va a ser así, ¿por qué no dejamos a las personas que quieran que trabajen en su casa?”, comenta.

“La oficina es algo que involucra muchos riesgos, incluyendo los traslados, ascensores y pasillos. Esto, sumado a que los lugares de trabajo se están volviendo menos amigables, porque progresivamente se han eliminado los centros de café, los casinos (…) Esas nuevas oficinas no van a ser oficinas que provean de mucho bienestar. Si eso va a ser así, ¿por qué no dejamos a las personas que quieran que trabajen en su casa?”, comenta Waldo Pavez, académico MGPDO de la FEN UChile.

Según Pavez, en muchas organizaciones ya se contempla un escenario de vuelta a la normalidad, retornando a los tradicionales puestos de trabajo, algo que cree debería ser replanteado, ya que, en algunos casos, estaría demostrado que algunas personas que trabajan desde su casa pueden hacerlo incluso de una manera más productiva, a la vez que esta nueva modalidad laboral les aporta comodidad y mucho bienestar.

“Hay que pensarlo seriamente. No se trata solo del volver al trabajo y a una nueva realidad, si no de pensar cómo volvemos a una mejor realidad en el lugar de trabajo y eso es una tarea importante que debemos asumir las personas que estamos en recursos humanos”, planteó.

Modelos flexibles y holísticos

Hablamos de nuevas modalidades de trabajo que ya estarían siendo implementadas fuertemente en algunos lugares del mundo.

Según Nicole Pinaud, académica MGPDO de la FEN UChile, en países como EE.UU., cerca de un 35% de la fuerza laboral ya se encuentra trabajando en organizaciones con un modelo de negocio Gig Economy –como el caso de Uber – las cuales permiten una mayor flexibilidad en los colaboradores, lo que permitiría tener organizaciones más livianas.

“Nosotros vemos que hoy día las organizaciones ya no necesariamente tienen las clásicas estructuras funcionales, divisionales, matriciales, sino que hoy día hablamos de estructuras mucho más livianas, que están asociadas por ejemplo con lo que son las metodologías ágiles de funcionamiento, y eso impacta por lo tanto en la organización, en la estructura del trabajo, en la jerarquías y en la flexibilidad que requiere una organización para poder funcionar y reaccionar a los cambios del entorno”.

Para Patricio Millar, ex gerente en Transbank y varias veces campeón en el GPTW, es preocupante la gran cantidad de empleos que se han perdido en Chile por efectos de la pandemia, y, añade que se requiere un esfuerzo de parte de todos los sectores para poder recuperarlos.

Algo que a su juicio, sin embargo, muchos no estarían haciendo. A ojos de Millar, resulta preocupante ver como en muchas organizaciones se busca disminuir los costos en base a la reducción de personal. Algo que considera entendible en estos tiempos difíciles, pero aprovecha de hacer un llamado a quienes se dedican al área de gestión de personas, quienes tendrían un rol especial ante esta problemática.

“Las áreas de personas, y quienes las integran y dirigen, deben tener el coraje de enfrentar y proponer a quienes están a cargo del negocio posibilidades futuras donde las personas sean el centro de este nuevo mundo laboral”, aseguró.

Complementando a Millar, Pinaud cree que esto debe realizarse sin perder de vista el otros objetivos relevantes para toda organización: “hoy día tenemos también otros objetivos que hablan de la sostenibilidad, y esto referido al ámbito económico, social y medioambiental, (…) en ese sentido tenemos que tener una visión más holística de la organización”, comentó.

“Las áreas de personas, y quienes las integran y dirigen, deben tener el coraje de enfrentar y proponer a quienes están a cargo del negocio posibilidades futuras donde las personas sean el centro de este nuevo mundo laboral (…) hoy día tenemos también otros objetivos que hablan de la sostenibilidad, y esto referido al ámbito económico, social y medioambiental, (…) en ese sentido tenemos que tener una visión más holística de la organización”, comentó Nicole Pinaud, académica MGPDO de la FEN UChile.

“Las áreas de personas, y quienes las integran y dirigen, deben tener el coraje de enfrentar y proponer a quienes están a cargo del negocio posibilidades futuras donde las personas sean el centro de este nuevo mundo laboral (…) hoy día tenemos también otros objetivos que hablan de la sostenibilidad, y esto referido al ámbito económico, social y medioambiental, (…) en ese sentido tenemos que tener una visión más holística de la organización”, comentó Nicole Pinaud, académica MGPDO de la FEN UChile.

Tecnología como oportunidad


Según Millar, uno de los grandes problemas que deben ser replanteados por las organizaciones es la desconexión que existe entre el área de gestión de personas y las nuevas generaciones, sobre todo en lo referido a la transformación digital: un área que ha cambiado la manera de hacer los negocios, optimizando tiempos y rendimientos, pero sin que aquello se haya traducido en un mejor tránsito laboral para los colaboradores más jóvenes.

Un problema que, según la vicepresidenta de personas en Walmart Chile Denisse Goldfarb, se explica en parte porque la tecnología  ha hecho que muchas funciones que antes eran llevadas a cabo por un ser humano, hoy puedan ser automatizadas. Pero, aunque esto plantea problemas, también puede significar una oportunidad.

“La cuarta revolución industrial plantea varios desafíos en términos de cómo están cambiando los empleos, pero las tecnologías nos complementan y nos ayudan a devolvernos tiempo y así poder dedicar mucho más foco y energías a aquello donde realmente agregamos valor”, añadió.

Según Goldfarb, especialmente ahora en las organizaciones son muy requeridas las habilidades humanas, de conexión, de empatía y de generar relaciones, las cuales no son posibles de llevar a cabo por medio de herramientas digitales.  

Empoderamiento de RH

Para Goldfarb, dentro de este contexto desafiante, el rol del área de gestión de personas es clave para llevar a cabo procesos de cambio, tanto respecto de la transformación digital, como en otros ámbitos que considera fundamentales, como la reconversión laboral y el desarrollo de nuevas habilidades para los colaboradores.

Según la vicepresidenta de personas de Walmart Chile, esto requiere de un empoderamiento del área de gestión de personas dentro de la organización. Pero afirma que, para que aquello ocurra, aún hay desafíos pendientes: uno de ellos es que, quienes se desempeñan en el área de gestión de personas, sean capaces de entender realmente el negocio de la organización en que están insertos, y que reconozcan el valor que ellos aportan dentro del mismo.

“Necesitamos ser campeones del negocio: ser capaces de manejar todos los indicadores, saber claramente cómo aportamos dentro de la  cadena de valor y cómo estamos impactando distintos aspectos del negocio, que tienen que ver con nuestros clientes, con nuestros procesos y con los resultados finales. Esto es una invitación a ser disruptivos: desafiar al negocio, a las organizaciones, a las instituciones, sobre cómo hacemos las cosas y cómo podemos darle herramientas a las personas para que puedan seguir avanzando y puedan adaptarse a este nuevo entorno”, comentó.

«Esto es una invitación a ser disruptivos: desafiar al negocio, a las organizaciones, a las instituciones, sobre cómo hacemos las cosas y cómo podemos darle herramientas a las personas para que puedan seguir avanzando y puedan adaptarse a este nuevo entorno”, comentó Denisse Goldfarb, vicepresidenta de personas en Walmart Chile.

Las personas en el centro

El empoderamiento del área de personas es un punto clave que,­ según Rodrigo Rojas, director general de personas USS,  debería realizarse con la prioridad de seguir el mandato mismo del área: ¡mejorar el bienestar de las personas!

Para llevar a cabo esta labor, comenta que se requiere un cambio de paradigma, dejar de pensar que la productividad es el fin último, para reemplazarlo por uno en que el bienestar de los trabajadores se encuentre en el centro de la estrategia, ya que explica que, es a través de estas, que se cumple el objetivo organizacional

Pero, ¿qué elementos se requieren para mejorar el bienestar de los trabajadores? Según Rojas, hay varios puntos que son esenciales.

“Lo primero, es necesario entender que no puedo lograr mi objetivo sin el apoyo de otras áreas, es necesario entenderlo y ejecutarlo”, explicó, agregando que esta concepción de trabajo colaborativo debe estar acompañada de una real voluntad de la organización para ser implementado.

Un segundo punto que recalcó el director general de personas USS es la necesidad de explicar con detalle la oferta de valor de la organización hacia los trabajadores, no solamente, y no quedarnos únicamente en el enunciado:  “debemos explicitar concretamente qué estamos diciendo cuando hablamos de esta declaración de ofrecer un buen servicio y ambiente laboral”.

Para Rojas un tercer punto relevante para profundizar en el bienestar de los colaboradores es que quienes dirigen los equipos en las organizaciones sean líderes compasivos, y define a estos como “personas capaces de ponerse en el lugar del otro, de acompañar a los colaboradores en el crecimiento personal y ayudarlos desinteresadamente”.

“Y, finalmente, esta la medición, hablo de una medición emocional. Las organizaciones están compuestas por personas y nosotros tenemos un componente emocional que hoy es necesario bajo este nuevo paradigma entender comprender, evaluar para hacernos cargo de eso. Las personas no solo somos CV que llegamos con nuestra competencia y experiencia a trabajar, sino que también traemos expectativas, sueños emociones, sustos, temores”, concluyó.

«Las organizaciones están compuestas por personas y nosotros tenemos un componente emocional que hoy es necesario bajo este nuevo paradigma entender comprender, evaluar para hacernos cargo de eso. Las personas no solo somos CV que llegamos con nuestra competencia y experiencia a trabajar, sino que también traemos expectativas, sueños emociones, sustos, temores”, concluyó Rodrigo Rojas, director general de personas USS.

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