- Construir perfiles personalizados que identifiquen motivaciones individuales.
- Reforzar la PVE desde el primer contacto con el talento.
- Revisar periódicamente las expectativas del mercado y adaptarse a ellas.
- Mejorar la comunicación sobre beneficios y compensaciones.
- Promover un entorno seguro donde se escuche la voz del empleado.