- Olalla plantea que una de los fenómenos más difíciles de cambiar “es la idea de una causalidad directa en todo”, cosa que no permite ver el “poder de los sistemas”. Considera que a pesar que el pensamiento sistémico ha avanzado mucho, opina que a nivel organizacional está recién entrando. “Los sistemas tienen un gran poder porque una vez que estás dentro te adhieres a la coherencia de ese sistema”.
- Olalla vuelve sobre la necesidad de ir “rompiendo las formas tradicionales” de hacer las cosas, “debe existir el deseo al menos”, agrega. “Una de las cosas que me he encontrado en las organizaciones es la presencia de cinismo. Se hacen las cosas, pero porque hay que hacerlas, sin que exista un compromiso sólido”.
- La distancia parece lógica, se echa hacia atrás y con calma plantea que hay que ampliar la mirada hasta obtener un contexto que permita incluir todo dentro de una unidad. “La organización como comunidad requiere tener coherencia incluyendo en ella los desacuerdos. Necesitamos un contexto más grande ¿Qué es un ser humano? ¿Qué es acción? ¿Cómo actuamos juntos y qué es lo que realmente nos importa cuando trabajamos? Lo relevante tiene que estar en valores humanos y no sólo numéricos, porque al final se pierde el sentido, el poder”.
- Inquirió sobre si existe una especie de determinismo entre nivel desarrollo económico de una sociedad y modelos de management “más avanzados”, Bob no cree que eso explique el fenómeno. Para el especialista lo más determinante en las experiencias que pueden estar a la vanguardia de las transformaciones en el mundo organizacional es “la capacidad de generar un acuerdo común y que eso se transforme en conversaciones y prácticas distintas dentro de la empresa”.