- Ventajas competitivas sostenibles: Estas incluyen innovación constante, adaptación a tendencias globales y un enfoque estratégico hacia el cliente.
- Solidez financiera: La rentabilidad promedio de estas compañías es del 21%, superando significativamente el 15% del índice MSCI All Country World.
- Capacidad de generar valor a largo plazo: Se observa una inclinación hacia sectores como tecnología, energías renovables y servicios financieros.