La trampa de la prudencia: cómo la gestión tradicional de riesgos puede conducir a la irrelevancia en la era digital

En un contexto de disrupción acelerada, el enfoque tradicional de gestión de riesgos basado en análisis meticulosos y planes bien desarrollados está quedando obsoleto. Según un artículo de Steve Dennis publicado en Harvard Business Review, las empresas que no se adapten rápidamente enfrentan un riesgo mayor de desaparecer. Con la IA y otras tecnologías emergentes redefiniendo industrias, resistirse al cambio puede ser la estrategia más arriesgada.

Más leídos

En la era de la constante disrupción digital, un enfoque tradicional en la gestión de riesgos corporativos—caracterizado por un estudio exhaustivo, análisis meticulosos y la implementación impecable de planes bien desarrollados—ha dejado de ser efectivo. Anteriormente, centrarse en la optimización empresarial y la mejora continua era totalmente sensato, pero ahora se ha convertido en una estrategia que podría conducir a la irrelevancia o incluso a la extinción. El artículo “Why Playing It Safe Is the Riskiest Strategic Choice” de Steve Dennis y publicado en Harvard Business Review (HBR), profundiza en esta temática.

Según Rishad Tobaccowala, exdirector digital del Grupo Publicis y autor de “Restoring the Soul of Business”, hemos atravesado tres “eras conectadas” en las últimas tres décadas que han transformado cómo nos interactuamos y hacemos negocios, desde el e-commerce hasta los dispositivos inteligentes y la IA. Aun así, apenas hemos comenzado a experimentar los impactos transformadores de la IA generativa.

En este contexto de cambio acelerado, HBR sugiere que las empresas que optaron por una estrategia cautelosa o que están avanzando lentamente en sus esfuerzos de transformación enfrentan un riesgo significativamente mayor de quedar obsoletas. Innovaciones disruptivas en diversas industrias, impulsadas por tecnologías emergentes como el aprendizaje automático y nuevas formas de conectar compradores y proveedores, están creando y capturando nuevas fuentes de valor. Ejemplos notables incluyen Airbnb, Netflix, y OpenAI, entre otros, que han redefinido sus respectivos campos.

La investigación de mercado continúa demostrando que la resistencia al cambio es altamente riesgosa publica la prestigiosa revista internacional. Un estudio de McKinsey de 2021 reveló que más del 80% de los ejecutivos consideran la innovación como una de las tres principales prioridades de su organización, pero menos del 10% están satisfechos con el rendimiento de su compañía en esta área. Además, el estudio del Índice de Disrupción 2024 de AlixPartners refleja una percepción generalizada de disrupción significativa y una adaptación insuficiente para mantenerse a la vanguardia de estos cambios.

Frente a estos desafíos, hacer lo que siempre hemos hecho, incluso si es un poco mejor, parece seguro, pero en realidad es el camino más arriesgado que podríamos elegir. El “Dilema del Innovador”, concepto acuñado por Clayton Christensen en su libro clásico de 1997, resalta cómo las organizaciones establecidas suelen subestimar el riesgo de tecnologías disruptivas y competencia emergente. Con el ritmo del cambio intensificándose, este dilema es hoy más complejo y las consecuencias de no abordarlo, más severas.

En el sector minorista, por ejemplo, hemos visto cómo las tiendas departamentales dominantes han perdido participación de mercado frente a competidores fuera de los centros comerciales, como los minoristas de descuento y las marcas especializadas de belleza. A pesar de que estos cambios han sido evidentes durante más de 20 años, cadenas como Macy’s y Nordstrom han realizado transformaciones tímidas, centradas en defender el statu quo y cerrando cientos de tiendas, sin lograr revertir el declive en su participación de mercado.

Por lo tanto, el artículo de HBR plantea que si queremos cerrar la brecha entre la trayectoria incremental en la que muchos se encuentran y evitar caer en la trampa de una transformación tímida, debemos repensar fundamentalmente nuestra relación con el riesgo. Necesitamos comprender, cuantificar y reconocer el costo potencialmente enorme de nuestra inacción. Además, es crucial adoptar prácticas que aceleren el progreso en un mundo cada vez más volátil e incierto, cultivando una cultura de experimentación y dividiendo iniciativas complejas y abrumadoras en partes más manejables.

Asumir que las estrategias seguras son las más arriesgadas puede ser contraintuitivo, pero en un entorno de disrupción acelerada, a menudo la única opción con alguna posibilidad de éxito es apuntar mucho más alto en el valor que entregamos a los clientes, moverse mucho más rápido y actuar con audacia. Esto no implica ser imprudentes ni perseguir constantemente objetivos grandiosos, pero sí requiere moverse rápidamente y corregir las cosas, asegurando que el valor que proporcionamos a nuestros clientes sea verdaderamente notable.

¡Co-construyamos RH Management 2030!

Tu aporte mensual nos da independencia y sostenibilidad. El trabajo está en transformación y necesita un periodismo que ponga a las personas primero.

Tu contribución nos permite seguir marcando agenda con reflexiones de valor e interpelando al mainstream.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Deberías renunciar a tu aburrido trabajo o tiene salvación?

Rebecca Knight, periodista especializada en temas laborales, plantea una reflexión crucial en un artículo para Harvard Business Review sobre...

Últimas noticias

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Artículos relacionados