Haber liderado equipos grandes o construir una trayectoria sólida dentro de una industria ya no garantiza, por sí solo, encajar en una búsqueda ejecutiva. En Chile, el mercado senior comenzó a tensionarse porque las compañías ya no buscan únicamente experiencia acumulada: necesitan ejecutivos capaces de adaptarse rápido, tomar decisiones en entornos inciertos y conectar negocio, tecnología y liderazgo humano al mismo tiempo.
La conversación también evolucionó respecto de hace algunos años. Si antes el foco estaba puesto en habilidades digitales o transformación tecnológica, hoy el desafío es mucho más complejo. Muchas organizaciones ya incorporaron automatización, IA o rediseños operacionales; ahora la pregunta es quién puede integrar todo eso sin romper coordinación, cultura ni capacidad de ejecución.
La escasez, por lo mismo, dejó de estar únicamente en perfiles “tecnológicos”. Hoy las compañías buscan líderes capaces de traducir tecnología en decisiones de negocio, gestionar equipos híbridos, conducir transformación cultural y sostener productividad en organizaciones sometidas a cambio permanente.
La evidencia de mercado sigue apuntando en esa dirección. Iniciativas impulsadas por Sence y Talento Digital continuaron reforzando programas de formación ligados a programación, datos, cloud, UX/UI y ciberseguridad, mientras distintos estudios internacionales mostraron preocupación creciente por la falta de habilidades necesarias para ejecutar estrategia y adaptarse al impacto de IA en el trabajo.
Pero en 2026 la discusión ya dejó de centrarse únicamente en “conocer IA”. Hoy los directorios y equipos de liderazgo esperan algo más sofisticado: ejecutivos capaces de liderar organizaciones aumentadas por IA, entender riesgos, redefinir estructuras y traducir tecnología en ventajas competitivas reales.

“Hoy el problema no es encontrar un gerente con años de experiencia, sino uno que entienda negocio, datos, automatización y personas al mismo tiempo. Esa mezcla se volvió escasa y por eso la terna se achicó”, afirma Andrea Santana, Directora Grafton Executive Search de Grafton Latam.
A eso se suma otra tensión muy presente en el mercado actual: la fatiga de transformación. Después de años marcados por reorganizaciones, automatización, cambios culturales y presión constante por eficiencia, muchas compañías comenzaron a valorar mucho más liderazgos capaces de sostener estabilidad, claridad comunicacional y adaptación sin desgastar a los equipos.
En ese contexto, las habilidades más críticas en posiciones executive también cambiaron. Hoy pesan cada vez más la capacidad de simplificar complejidad, influir transversalmente, ejecutar rápido y tomar decisiones en escenarios ambiguos. El componente humano —liderazgo cultural, inteligencia emocional y criterio político— volvió a ganar valor dentro de organizaciones mucho más exigidas.
Desde Grafton Latam observan además que la competencia por este tipo de perfiles se volvió cada vez más regional. Muchas búsquedas senior ya no compiten únicamente dentro de Chile: hoy existen procesos Latam, contratación cross-border y ejecutivos operando regionalmente desde remoto, lo que elevó significativamente el estándar del talento disponible.
En ese escenario, la discusión ya no pasa únicamente por incorporar capacidades tecnológicas. El verdadero desafío está en construir liderazgos capaces de integrar transformación, ejecución y conducción humana en organizaciones cada vez más complejas y cambiantes.
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