- programas de formación;
- servicios de intermediación laboral;
- empleo público temporal;
- subsidios al empleo;
- y apoyo al emprendimiento.
Aunque la pobreza y el trabajo infantil han disminuido en las últimas décadas, el nuevo informe de la OIT revela que el trabajo decente sigue siendo una promesa incumplida para millones de personas, especialmente mujeres, jóvenes y trabajadores informales.