En una operación que supera las 30 mil personas en la región, Aramark ha convertido su cultura organizacional en un activo estratégico. Así lo plantea Iván Mergudich, vicepresidente de recursos humanos para Chile, Argentina y México, quien explica que, más allá de las diferencias legislativas o de mercado, la compañía ha logrado sostener una identidad común basada en servicio, respeto, consistencia y foco en las personas.
La conversación pone el acento en cómo esa cultura se construye y se protege en el tiempo. Desde procesos formales de formación y liderazgo hasta prácticas cotidianas de trato y seguridad psicológica, Mergudich sostiene que la coherencia entre lo que la empresa declara y lo que efectivamente hace es clave para generar compromiso. En esa lógica, el liderazgo directo aparece como un factor decisivo en la experiencia del trabajador y, por extensión, en la calidad del servicio que recibe el cliente.
En un contexto de cambios acelerados, presión por productividad y nuevas exigencias laborales, el ejecutivo plantea que una cultura fuerte no solo ordena, sino que también contiene. Esa capacidad de alinear a las personas con un propósito común, incluso en escenarios complejos, es lo que termina transformando a la cultura en una verdadera ventaja competitiva.
🎧 Te invitamos a escuchar el capítulo completo de Trabajo en transformación y profundizar en esta conversación sobre cultura organizacional, liderazgo y gestión de personas en Aramark: