Hay historias que terminan. Otras esperan toda una vida para ser contadas. Sobre esa tensión se levanta “La pausa infinita”, la nueva novela de Hugo Kruger, publicada por Editorial Forja en agosto de 2026 en un volumen de 169 páginas.
El punto de partida es un teatro de París y un telón a punto de caer. En ese umbral, un actor comprende que la función decisiva de su existencia no transcurre bajo las luces, sino en los recuerdos que lo persiguen desde el día en que su país cambió para siempre. De ahí en adelante, la novela avanza como una cámara: escena a escena, entre el presente del escenario y una memoria que no ha terminado de saldarse.
Ese pasado tiene nombre: el exilio, una de las marcas más hondas de la historia chilena reciente. Kruger cruza la memoria íntima de su protagonista con esa experiencia colectiva y sigue el recorrido de un hombre a quien la violencia política y la pérdida le fracturan la vida, y que termina dejando atrás no solo un país, sino una parte esencial de sí mismo.
Francia le abre entonces un territorio doble, geográfico y emocional. París lo acoge, pero también lo enfrenta a una pregunta difícil: cómo se rehace una identidad a la que le arrancaron su propia historia. Es ahí donde el teatro pasa al centro del relato. No como oficio ni como vocación artística, sino como refugio: un modo de sobrevivir, de conservar la memoria y de sostener alguna verdad.
El Théâtre du Soleil y la figura de Ariane Mnouchkine enmarcan esa experiencia. En ese universo, el escenario devuelve lo que la violencia quiso callar: actuar se vuelve una forma de recordar, y encarnar un personaje, una manera de mirar de frente a los propios fantasmas.
De ahí que el exilio, en esta novela, sea mucho más que un desplazamiento en el mapa. Kruger lo trabaja como una condición interior, algo que se sigue habitando aun después de llegar. Entre Chile y Francia, entre lo vivido y lo representado, entre callar y nombrar, el libro sostiene una apuesta: que el arte puede convertir el dolor privado en memoria compartida, y que un escenario puede ser el sitio donde los ausentes vuelven a tener voz.
Es también un libro sobre el aplauso y su reverso: los que celebran una obra, y los que sellan un olvido.
El lanzamiento se realizó el lunes 17 de agosto de 2026, a las 19:00 horas, en el Bar Liguria de Lastarria, ubicado en Merced N°298, Santiago. La presentación estuvo a cargo del periodista y comunicador Freddy Stock, quien dialogó con el autor sobre los temas del libro ante los asistentes convocados por Editorial Forja.
Hugo Kruger nació en Valparaíso y vive actualmente en Barcelona. Escritor, psicólogo organizacional y consultor internacional, fue gerente de personas antes de dedicarse de lleno a la escritura y a la consultoría. Su obra combina un ritmo ágil, casi cinematográfico, con una mirada profunda sobre los afectos, la memoria y la complejidad humana.
Con Editorial Forja publicó antes las novelas Las tumbas de piedra y La sombra del padre. Es coautor, junto a Claudia Nario, de Nine Sapiens, Psicología y Evolución de los Tipos de Personalidad (en español por Universo de Letras, del Grupo Planeta; en inglés con BookBaby). La pausa infinita circula bajo el ISBN 978-956-338-901-2.