viernes, diciembre 4, 2020

¿Hay violencia en las organizaciones?

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La violencia es un fenómeno complejo de abordar. Es multidimensional y es un tema de esos espinudos y resbalosos que parece muchas veces mejor obviar que enfrentar con decisión.

Por eso no es fácil de estudiar, sin embargo, el último tiempo se hacen esfuerzos por identificar y enfrentar situaciones de violencia física, verbal, acoso sexual, acoso sicológico, sobre todo asociados a la naturaleza jerárquica de las organizaciones. Pero esta tendencia visibiliza el problema en una dimensión bien particular, que identifica la problemática con el estudio de víctima y victimario. Sin embargo, como señala Elisa Ansolega: “se conoce muy poco sobre las dimensiones organizacionales que posibilitan la existencia de la violencia en el trabajo”. Este desconocimiento se expresa también en la dificultad de los trabajadores de identificar la violencia dentro de sus espacios laborales. Chile tiene rasgos autoritarios en su cultura nacional y eso marca una tendencia a naturalizar los actos violentos.

Poco antes de cerrar esta edición el COES (Centro de Estudios de la Cohesión Social) adelantaba los resultados de una encuesta nacional sobre conflicto en Chile. Mauro Basaure, investigador a cargo de la encuesta señalaba al ser entrevistado. «El gran tema es que además de reconocer ciertos conflictos que lo asociamos a ciertos problemas, tenemos una alta aversión al conflicto, le tenemos temor. Me parece coherente con el hecho más preocupante, el que legitimamos la violencia como una forma de resolver el conflicto». La encuesta hecha durante el año 2014 entregó un dato interesante y contradictorio: según el índice de Paz Global 2015, que mide la ausencia de violencia en los cinco continentes, Chile es uno de los países más pacíficos del mundo y está en el puesto 29 de 162. Pero por otra parte, la misma encuesta del COES indica que la percepción de conflicto a nivel nacional es muy alto.

En entrevista a Matías Sanfuentes, nos encontramos con resultados de otra investigación, también financiada por el COES, donde se aborda el tema de la corrupción de organizaciones. Lo interesante acá es encontrar que un sistema de organización corrupta tiene una fuerte tendencia a la normalización del acto corrupto y a la banalización del mal. Esta dinámica implica gran violencia organizacional, ya que “las personas quedan atrapadas en este sistema y toda la dimensión del sufrimiento que surgía al coludirse con este sistema corrupto. Es decir, el estar haciendo vista gorda de lo que ellos percibían en convivencia con niveles de contradicción y malestar, pero sin embargo, el ser parte de una lógica de funcionamiento institucional en que todo seguía funcionando”.

La situación de la violencia en el trabajo ocurre gracias a unas reglas del juego que están dadas por la cultura nacional y por el marco normativo de protección social que tenemos como país. En ese sentido, la violencia al interior del trabajo nos permite mirar cómo la sociedad esta aceptando o no cierto tipo de relaciones que sirven de contexto social y cultural a la organización del trabajo. Por eso, en términos de la literatura sobre violencia, la mayoría habla sobre acoso sicológico, pero hay muy poca respecto de cuales son las dimensiones organizacionales que posibilitan la existencia de la violencia en el trabajo. “Postulamos que sin desconocer que hay ciertas características personales e interaccionales, una parte fundamental que no se puede dejar de mirar, es la parte organizacional como son los modelos de gestión o los estilos de liderazgo. Hay sistemas de organización del trabajo en donde las conductas violentas son felicitadas y premiadas”. Queremos quedarnos con esta última afirmación de Elisa Ansoleaga para enfatizar en una idea que tiene que ver con que el management debe ser el más interesado en analizar el fenómeno de la violencia en el trabajo. Sobre todo para determinar qué aspectos de la gestión contribuyen o no a que nuestras organizaciones sean más o menos violentas.

Patricio Rifo, Director Revista RH Management. Publicado en RHM 90

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