- A mí me parece que lo primero que hay que entender ahí es que esa ocupación es en sí un trabajo. Es medible y genera sus resultados. Esa persona no está en la casa “no trabajando”. El problema es que aun cuando muchas personas entendemos que sí es un trabajo, y que por tanto debería ser remunerado, nadie se hace cargo de ese pago. Y ojo que esas mujeres no sólo dejan de percibir renta, sino tampoco están imponiendo para su jubilación a futuro, lo que es transforma una carga para el país al final. A mí modo de ver sí deberían percibir un sueldo, por parte del Estado, financiado con impuestos por el aporte a la sociedad que efectivamente de hace.