Gestionar el bienestar organizacional con herramientas de calidad

Más leídos

Seguridad psicológica: Una necesidad urgente de rehumanizar las organizaciones

Por Paola Canessa Derout, psicóloga, agile coach y consultora organizacional. La seguridad psicológica, según Amy Edmondson, es la “creencia...

¿Salir de las cavernas? Normas laborales para la nueva constitución avanzan en mínimos civilizatorios

Normas laborales aprobadas por amplia mayoría en el pleno de la Convención Constitucional, sólo ponen a Chile a la...

Divorcio cultural: las brechas culturales entre startup y corporación

Por Ramiro Blazquez, director del diplomado de innovación en gestión de personas y people analytics , Unab, CCO VDH...

Por Ricardo Nanjarí Román, consultor en gestión de personas – coach independiente.

El ciclo de Deming (ciclo PHVA o PDCA) es una metodología sencilla de mejoramiento continuo (calidad) que sirve para implementar programas de bienestar organizacional.

El bienestar organizacional corresponde a una decisión sistemática de la organización que busca generar una propuesta de valor hacia sus trabajadores y, por tanto, esta elección se debe gestionar. Para ello, se pueden utilizar diversas herramientas que contribuyan en los procesos de implementación y que ejerzan como vínculo entre el mundo de los resultados organizacionales y el de los resultados en las personas.

El ciclo PHVA o también conocido como “ciclo Deming” (llamado así en Japón como homenaje a Edward Deming, uno de los principales difusores del concepto de calidad total), es una metodología sencilla que se utiliza para el análisis, seguimiento y mejora continua de los procesos y sistemas en las organizaciones.

Consta de cuatro etapas: Planificar, Hacer, Verificar y Actuar (PHVA o PDCA, en inglés), y su aplicación en forma cíclica asegura el progreso o mejoramiento continuo.

Calidad, ciclo de Deming y bienestar organizacional

Esta metodología es muy útil para implementar procesos en una organización y puede servir como guía en la implementación de un programa de bienestar, para abordarlo en forma estructurada y otorgarle un carácter estratégico para la organización.

Etapa de Planificar

La etapa de Planificar en esta aplicación del ciclo al bienestar organizacional consiste en estudiar su situación actual en el contexto de la organización, identificar los problemas o desafíos, revisar las causas, y analizar las formas a través de las que se pueden resolver, declarando los objetivos para poder obtener ciertos resultados deseados.

En esta etapa se describen los procesos existentes y por desarrollar, se detallan los objetivos y expectativas, se definen los indicadores y medidas, se recopilan datos históricos, y se diseñan los planes de acción.

En la valoración de la situación actual se puede utilizar una combinación de herramientas, tales como: el modelo EFQM, PESTAL, FODA, evaluación de riesgos y otras. Será necesario realizar un análisis interno que incluya: el conocimiento de los empleados, la cultura organizacional, los estudios de clima laboral y desempeño, y un análisis externo, para conocer la percepción de los grupos de interés y tendencias de la industria.

Del mismo modo, se debe recopilar información estratégica de la empresa, como el propósito, visión y planes estratégicos, que permitan servir de base para construir el programa de bienestar según los objetivos que se determinen.

Los objetivos y planes deberán pasar el filtro de la generación de valor, considerando tanto la perspectiva del valor que se agrega a la organización, como la que se agrega al trabajador, para determinar una propuesta de valor hacia ellos. En este sentido, la oferta de valor debe ser concreta y medible. El plan debe considerar los productos, servicios, acciones y procesos que realizará el programa y también las medidas de desempeño para su evaluación.

Etapa de Hacer

La etapa de Hacer es cuando se implanta la estrategia y se ejecutan los procesos definidos previamente. Existirán procesos y acciones transversales de gestión que incluyan recursos, capacidades, comunicación, y otros elementos destinados a darle soporte al programa. Y también existirán los procesos y actividades específicamente relacionadas con el bienestar organizacional, que constituyen el corazón del programa.

En la acción, se ejecuta el programa que debe considerar la aplicación de las mediciones planificadas para prever mejoras de los procesos durante su desarrollo. Medir es una oportunidad para mejorar; tal como lo dijo el matemático y físico William Thomson Kelvin: “Lo que no se mide, no se puede mejorar”. Las mediciones permiten obtener retroalimentación acerca de los objetivos, implementar cambios cuando corresponda y analizar el desempeño.

Lee la columna completa publicada por Clase Ejecutiva aquí.

¡La sustentabilidad de RH Management requiere tu apoyo!

En RH Management defendemos un periodismo independiente, crítico, innovador y de calidad. Nuestra trabajo no solo es informar, sino también ayudar a rehumanizar el management y apoyar las ideas y prácticas que puedan mejorar la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras.

Para lograrlo necesitamos el apoyo de personas como tú.

Donación mensual

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¡Ideal! La capacitación eficaz y eficiente sí funciona: la experiencia del Grupo Bimbo

Ideal formó junto a Inacap a las y los trabajadores del área de producción, preparándolos para la próxima apertura...

Últimas noticias

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -

Artículos relacionados

- Advertisement -