Fiestas de fin de año en la oficina: ¿hay que ir?

Pese a que el ambiente festivo parece animar a todo el mundo, hay personas más reservadas que sienten presión y rechazo a participar.

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Un interesante artículo aparecido a principios de diciembre en el diario El País se refiere a la tensión que genera entre algunos colaboradores la implícita “obligación” de participar en los eventos de fin de año de las empresas. Estas fiestas, vistas por la mayoría como una oportunidad de cambiar en algo la rutina y traer el espíritu festivo a la oficina, son motivo de presión social para otros, y por qué no decirlo, algo resistido.

El tema aborda el complejo escenario que rodea las cenas de Navidad en el ámbito laboral, señalando la creciente presión social en torno a estas celebraciones. A pesar de que no son obligatorias contractualmente, estas reuniones -normalmente impulsadas por los departamentos de recursos humanos- han adquirido un peso considerable en el calendario laboral, generando un conflicto entre la voluntad personal y el sentido de pertenencia al grupo de trabajo.

La dificultad para rechazar la invitación a estos eventos radica en la dinámica de pertenencia y en el temor a las posibles consecuencias de negarse a asistir. Violeta Alcocer, psicóloga clínica citada en el artículo, explica cómo el sentido de pertenencia al grupo activa la obligación de corresponder a la invitación. Por otro lado, Cristina Gutiérrez Campos, coach ejecutiva, señala que rechazar frecuentemente estas invitaciones podría generar una percepción negativa en el entorno laboral.

A pesar de la reticencia inicial, las cenas de empresa pueden proporcionar oportunidades valiosas para la interacción entre colegas y fortalecer los lazos profesionales. Alcocer y Gutiérrez Campos coinciden en que estas reuniones pueden ser enriquecedoras, facilitando el networking entre diferentes departamentos y promoviendo un mayor conocimiento sobre la empresa y su funcionamiento.

Frente a la dificultad para declinar la invitación, el artículo ofrece estrategias para rechazarla de manera cortés y respetuosa. Alcocer sugiere la sinceridad con respeto, mientras que Gutiérrez Campos enfatiza la importancia de ser asertivo al agradecer la invitación y, en caso necesario, proporcionar un motivo para declinarla.

Para quienes se ven obligados a asistir, se proporcionan consejos para manejar la situación de manera tranquila y positiva. Alcocer sugiere buscar apoyo en un compañero de confianza, mientras que Gutiérrez Campos recomienda mantener una actitud positiva y moderar el consumo de alcohol.

Para ver el artículo en la fuente de origen, ingresa acá 

*Imagen de Drazen Zigic en Freepik

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