Brasil, México y Argentina, tres de las economías más grandes de Latinoamérica, se encuentran rezagadas en la formación de talento y adopción de inteligencia artificial (IA), según los resultados de la “Encuesta de Upskilling en IA” elaborada por Salesforce y publicados por Bloomberg Línea. El informe advierte que esta brecha no solo limita la innovación tecnológica, sino que también representa un obstáculo crítico para la gestión de personas en las organizaciones de la región.
El estudio, basado en la percepción de más de 11.000 trabajadores adultos en 11 países, reveló que un 62 % de los encuestados en Latinoamérica considera que sus gobiernos están haciendo “demasiado poco” para capacitar a la población en IA. Esta sensación de abandono contrasta con los esfuerzos de otras regiones, donde la inversión en habilidades tecnológicas ha ganado mayor prioridad en las agendas públicas y privadas.
En términos organizacionales, el informe destaca que solo 3 de cada 10 personas empleadas en la región afirman contar con habilidades para usar IA en sus funciones actuales, lo que implica una barrera concreta para su integración laboral efectiva. Este dato pone en evidencia la urgencia de programas de upskilling y reskilling orientados a tecnologías emergentes, particularmente desde las áreas de recursos humanos.
La carencia de competencias digitales no solo impacta la productividad de los equipos, sino que también afecta la capacidad de las organizaciones para adaptarse a entornos altamente dinámicos y automatizados. Según el reporte, este desajuste entre oferta y demanda de talento especializado en IA podría comprometer seriamente la competitividad regional frente a otras economías más avanzadas tecnológicamente.
Salesforce plantea que el desarrollo de talento debe formar parte integral de cualquier estrategia organizacional que busque aprovechar el potencial de la inteligencia artificial. Para ello, se requiere una coordinación más efectiva entre gobiernos, empresas y el sistema educativo, a fin de asegurar que las personas puedan adquirir habilidades relevantes y actualizadas.
El estudio propone seis ejes de acción clave para revertir este rezago: fomentar la inversión, establecer marcos regulatorios claros, incentivar la innovación, fortalecer el ecosistema digital, crear rutas laborales basadas en habilidades y desarrollar estrategias educativas. Cada uno de estos pilares apunta a cerrar las brechas estructurales que hoy impiden una adopción masiva y responsable de la IA.
Para los líderes de recursos humanos, estos hallazgos suponen una alerta importante. El desafío no es solo técnico, sino también cultural: se necesita impulsar una transformación organizacional que reconozca el aprendizaje continuo como un eje central de la gestión del talento. Además, el informe remarca la importancia de ofrecer capacitaciones accesibles y relevantes que permitan a los trabajadores no técnicos interactuar con la IA de manera productiva.
En el caso de México, por ejemplo, el 54 % de los trabajadores reporta no tener habilidades para usar herramientas de inteligencia artificial, mientras que en Brasil la cifra asciende al 63 %. Estas estadísticas son una señal clara de que el desarrollo profesional debe priorizar la alfabetización digital como competencia transversal, más allá de las áreas tecnológicas.
Asimismo, se observa una preocupación extendida por el impacto de la IA en el empleo. Aunque la automatización genera oportunidades, también despierta temores sobre la sustitución de ciertos puestos laborales. En ese sentido, el informe subraya que contar con trabajadores capacitados no solo ayuda a mitigar estos riesgos, sino que también mejora la colaboración humano-máquina dentro de las empresas.
Uno de los puntos más críticos es la falta de confianza. Muchas personas en la región no se sienten preparadas para trabajar con IA, y esta inseguridad limita tanto su desarrollo profesional como el aprovechamiento estratégico de la tecnología por parte de las organizaciones. Por eso, el fortalecimiento del talento humano no puede esperar.
De acuerdo con Salesforce, avanzar en estas áreas no solo requiere recursos, sino también voluntad política y liderazgo organizacional. Las áreas de recursos humanos están llamadas a jugar un rol protagónico en este proceso, mediante políticas activas de formación, inclusión digital y gestión del cambio.
En conclusión, Latinoamérica enfrenta una oportunidad histórica: convertir la inteligencia artificial en una palanca de desarrollo humano y organizacional. Pero para lograrlo, es indispensable cerrar la brecha de talento con estrategias integrales, sostenidas y colaborativas, donde las personas sean el centro de la transformación tecnológica.