Empleo en máximos históricos contrasta con una recuperación salarial incompleta

El empleo alcanzó un máximo histórico de 670 millones de personas y el desempleo se mantiene cerca de mínimos, pero los salarios reales todavía están por debajo de los niveles de hace cinco años en aproximadamente un tercio de los países analizados. El escenario pone el foco en el poder adquisitivo, la productividad laboral y las nuevas presiones inflacionarias.

El mercado laboral de los países de la Ocde mantiene su fortaleza durante 2026, con un máximo histórico de 670 millones de personas empleadas en mayo y una tasa de desempleo de 4,9 %, pero esa solidez todavía no se refleja plenamente en los ingresos de los trabajadores: los salarios reales permanecen por debajo de los niveles registrados cinco años atrás en aproximadamente un tercio de sus países, en un contexto en que las presiones inflacionarias asociadas a los costos energéticos pueden profundizar el rezago del poder adquisitivo, según el informe Perspectivas del empleo 2026 publicado el 7 de julio.

Las cifras muestran que el empleo aumentó 26 % respecto de 2001 y que la expansión debería continuar, aunque a un ritmo moderado. Las proyecciones contemplan un crecimiento de 0,3 % durante 2026 y de 0,6 % en 2027. Al mismo tiempo, después de más de cuatro años con una tasa de desempleo de 5,0 % o menos, el indicador llegó a 4,9 % en mayo y se espera que permanezca cerca de ese nivel, considerado históricamente bajo, durante 2027.

La evolución salarial presenta un escenario diferente. El crecimiento de los salarios reales ha perdido impulso y las nuevas presiones inflacionarias relacionadas con el aumento de los costos energéticos podrían provocar una moderación adicional. Mathias Cormann, secretario general del organismo, sintetizó esta brecha al señalar: “Sin embargo, el poder adquisitivo de los trabajadores no está avanzando al mismo ritmo”.

Presión salarial

Dentro de este escenario, los trabajadores con menores remuneraciones han mostrado una mayor capacidad para resistir el efecto de la inflación que la mayoría de los empleados. El fenómeno está relacionado con los incrementos del salario mínimo, que han permitido contener parte de la pérdida de poder adquisitivo en los segmentos de ingresos más bajos.

La situación plantea una diferencia relevante entre el buen desempeño general del empleo y la capacidad efectiva de los ingresos laborales para recuperar terreno. Aunque los indicadores de ocupación y desempleo continúan mostrando fortaleza, el menor dinamismo de los salarios reales mantiene abierta la presión sobre el poder adquisitivo y refuerza la importancia de la productividad laboral como uno de los factores para sostener mejoras en las remuneraciones.

A estas tensiones se suma el deterioro de algunos indicadores entre los trabajadores jóvenes. Las tasas de desempleo han aumentado en este grupo y el fenómeno ya no se limita a los recién graduados: en algunos países también se observan alzas entre jóvenes sin estudios universitarios. La evidencia disponible sobre un eventual impacto de la inteligencia artificial en esta evolución todavía es limitada, mientras que los factores cíclicos y los cambios de largo plazo en la demanda de competencias aparecen como elementos más relevantes.

Brechas laborales

El desempeño del mercado laboral tampoco es homogéneo entre territorios. En promedio, las tasas de desempleo son más del doble en las regiones ubicadas dentro del 20 % con peor desempeño que en aquellas correspondientes al 20 % con mejores resultados. En Bélgica, Canadá, Italia y la República Eslovaca, la diferencia supera las cuatro veces.

La ubicación territorial también influye en las posibilidades de progresar en términos de ingresos. Las personas que viven en regiones con menores ingresos tienen menos oportunidades de avanzar en la escala salarial a lo largo del tiempo que aquellas que residen en zonas con mayores ingresos. A ello se suma que el comercio y los cambios tecnológicos producen efectos distintos sobre los mercados laborales locales dependiendo de su estructura industrial.

El cambio estructural puede favorecer finalmente la creación neta de empleo, pero el proceso de ajuste ocurre principalmente mediante la entrada y salida de personas del mercado laboral y no tanto a través de movimientos entre sectores o regiones. Esta dinámica puede prolongar las dificultades para determinados trabajadores y comunidades y vuelve relevantes las políticas de recapacitación, movilidad y acceso al empleo.

Frente a estos desafíos, entre las respuestas planteadas se encuentran la inversión en transporte, vivienda, cuidado infantil, infraestructura digital, educación y salud, junto con políticas específicas de empleo, competencias e industria. También se destaca la colaboración entre empresas, servicios públicos de empleo, universidades, centros de formación y autoridades locales, además del apoyo temprano a personas en riesgo de perder su trabajo y de medidas destinadas a diversificar las economías locales.

La productividad laboral aparece como un componente central para abordar la distancia entre fortaleza del empleo y recuperación del poder adquisitivo. Las líneas de acción consideran mejores políticas educativas, mayores oportunidades de formación para adultos, movilidad laboral y adopción de nuevas tecnologías, en un escenario donde la solidez de las cifras generales convive con desafíos salariales, territoriales y de competencias.

RH Management invita a profesionales de gestión de personas, liderazgo, operaciones, compensaciones, tecnología y transformación organizacional a participar en el “Estudio cuantitativo RHM 2026: El trabajo en transformación”. La iniciativa busca reunir evidencia sobre las principales tensiones, brechas y desafíos del mundo laboral en Chile. Participa aquí: https://es.surveymonkey.com/r/TN7FGH7

Comparte este artículo:
NO TE LO PIERDAS

Ley 40 Horas: Sergio Gamonal cuestiona vínculo entre protección laboral e impacto económico

CUT emplaza a gobierno y empresarios a abordar el empleo desde la evidencia

Bienestar laboral: el debate sobre la siesta cuestiona la cultura de la productividad permanente

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El pacto que se agrieta

Vodcast trabajo en transformación: diversidad que transforma con Iván Mergudich y Georgeanne Barceló

Prevenir el suicidio también pasa por el trabajo

Ley 40 Horas: Sergio Gamonal cuestiona vínculo entre protección laboral e impacto económico

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD
RH MANAGEMENT

¡Recibe todas nuestras alertas y noticias al día!