Un mensaje claro dieron los profesores de salud organizacional, Ståle Einarsen y Karina Nielsen a los ejecutivos de recursos humanos de diversas empresas reunidos en un almuerzo organizado por RH Management y Workmed, el viernes 16 de junio. “Los líderes deben ser proactivos e intervenir en la primera etapa en los conflictos”, dijeron.
Ståle Einarsen, profesor del Departamento de Ciencia Psicosocial de la Universidad de Bergen, afirmó que su labor, tanto de él como de la de su colega Nielsen, obedece a que “queremos cambiar el mundo, ni más ni menos. Para hacer eso, necesitamos estar en contacto con aquellas personas que están en posiciones de liderazgo y tienen la posibilidad de hacer algo. Las investigaciones muestran claramente que si tú quieres hacer la diferencia, necesitas tener a los recursos humanos de tu lado”.
El académico destacó que la gestión de personas es una herramienta de la jefatura, que tienen que escuchar lo que ocurre en la organización. Por eso, esta instancia en la empresa “están en el rol en que pueden hacer la diferencia y, sin ellos, nuestras investigaciones no tendrían ningún uso”.
Agregó que “si los gerentes brindan apoyo, organizan el trabajo de una buena manera para que haya niveles más bajos de estrés, eso está directamente relacionado con la salud mental. Luego, los líderes deben ser proactivos y deben realizar una intervención temprana. Cuando comienza el estrés, cuando el conflicto está en sus inicios, deben estar allí para manejar los casos”.
Karina Nielsen, docente del Instituto de Psicología del Trabajo, del Management School de la Universidad de Sheffield enfatizó la necesidad de tener “un enfoque preventivo para crear culturas, climas sociales dentro de la organización que permitan a los trabajadores prosperar, disfrutar de su trabajo y tener buenas relaciones. No se trata solo de la ausencia de acoso, sino también de tener un buen ambiente donde las personas vengan al trabajo y disfruten lo que están haciendo”.
Consultada si los ejecutivos de RH, en general, escuchan a la academia, respondió que eso es efectivo. Incluso Nielsen ha capacitado a otros encargados de este ámbito respecto de los cambios que se deben realizar, por ejemplo, a través del llamado modelo Iglo, referido a los niveles de intervención a nivel individual, grupal, de líderes y organizacional.
“Necesitamos mirar cómo puedes construir recursos individuales para hacer el trabajo, pero también para que los equipos cuenten con buen clima laboral y grupal. Tenemos que asegurarnos que los managers son capaces de hacer su trabajo de buena forma, tanto en términos de promover un buen desempeño en la organización, y también promoviendo un liderazgo saludable, que toma en cuenta a sus trabajadores”, señaló la académica.
Sin embargo, la creación de un buen clima laboral no es una tarea individual del encargado de RH, sino que “las estructuras organizacionales deben tener su lugar, tener políticas para que los ejecutivos de este ámbito puedan cumplir con su función”, cerró.