Es sorprendente ver la cantidad de seminarios que hay sobre el futuro del trabajo y cómo atraer talento. Linkedin, El Mercurio y la mayoría de los gremios empresariales del mainstream nos inundan con sus post verdades. Sin embargo, ninguno, o muy pocos, escuchan la voz de los trabajadores y de aquellos que no están en la zona de confort.
Un medio extranjero da cuenta de esta realidad en una entrevista muy aguda con un referente de la economía global. El chileno Sergio Urzúa (Santiago, 46 años), economista de la Universidad de Chile, doctorado en Chicago y académico de la prestigiosa Facultad de Economía de la Universidad de Maryland, desde Washington, analiza con El País de España el devenir de Chile
Lanza dardos directos a la comodidad actual de la élite y, en particular, de los empresarios. “Es la gente a la que las 40 horas no le afecta, el salario mínimo de 500.000 no le afecta, la reducción de la jornada para que los negocios abran de ocho a siete de la tarde no le afecta. Para esas personas, hay algo de comodidad. El Chile de hoy para la élite no es incómodo. Sí para la clase media y para los más vulnerables, porque eran los que estaban apostando a poder permear las élites y moverse por la escalera socioeconómica. En Chile está truncado el sueño de progreso, tanto en la clase media como en los más vulnerables”, respondió a la periodista Rocío Montes.
En la entrevista, Urzúa advierte sobre los datos macroeconómicos que reflejan un estancamiento de Chile en los últimos años. A pesar de ser considerado un referente en América Latina durante décadas, el país ha experimentado un crecimiento promedio muy bajo en los últimos 11 años, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad de alcanzar el desarrollo deseado. Urzúa destaca la necesidad de reconocer esta realidad y enfrentar los desafíos con honestidad.
El economista también señala la falta de conciencia y reconocimiento de estas dificultades por parte de la clase política y económica. Menciona la comodidad de la élite empresarial y la falta de una agenda clara para impulsar el crecimiento económico. Urzúa advierte que este conformismo afecta especialmente a la clase media y los más vulnerables, frustrando sus aspiraciones de progreso y perpetuando un statu quo incómodo.
Además, Urzúa destaca la importancia de la educación en el desarrollo del país y lamenta la situación catastrófica que enfrenta actualmente. La pandemia y la violencia han llevado a una deserción escolar récord y una pérdida de confianza en el sistema educativo. Urzúa critica la falta de acciones concretas y la falta de preocupación de las autoridades y los partidos políticos ante esta crisis.
En cuanto a las perspectivas de futuro, Urzúa advierte que el crecimiento potencial de Chile se ve limitado por estos obstáculos y la falta de ambición. Insta a tomar conciencia del diagnóstico y tomar medidas urgentes para impulsar el crecimiento, el emprendimiento y la innovación en el país.
En resumen, Sergio Urzúa plantea una visión realista y desafiante sobre los desafíos que enfrenta Chile en su búsqueda del desarrollo. Llama a la acción y a la toma de conciencia para enfrentar estos obstáculos y construir un futuro más próspero para el país.