“El nivel de desigualdad en Chile es inaceptable”

Más leídos

Seguridad psicológica: Una necesidad urgente de rehumanizar las organizaciones

Por Paola Canessa Derout, psicóloga, agile coach y consultora organizacional. La seguridad psicológica, según Amy Edmondson, es la “creencia...

¿Salir de las cavernas? Normas laborales para la nueva constitución avanzan en mínimos civilizatorios

Normas laborales aprobadas por amplia mayoría en el pleno de la Convención Constitucional, sólo ponen a Chile a la...

Divorcio cultural: las brechas culturales entre startup y corporación

Por Ramiro Blazquez, director del diplomado de innovación en gestión de personas y people analytics , Unab, CCO VDH...

Desde Suiza, Cristián Álamos, vicepresidente global RH de Nestlé Nutrición (actualmente es director senior de RH en Abbott Latinoamérica), nos cuenta cómo ve a Chile en el panorama mundial: una nación exitosa pero con inequidad social y educacional, y una cultura con muchos pendientes, lo que marca no sólo la manera de gestionar personas, sino el cómo vivimos los chilenos. 

Más de 11 mil kilómetros separan a Cristián Álamos de Chile. Desde un pueblito llamado Vevey, cerca de la ciudad suiza de Lausanne, el vicepresidente global de recursos humanos de Nestlé Nutrición contesta el teléfono. Allá son las cinco de la tarde y está comenzando el verano, mientras que en las oficinas de RH Management es mediodía y es el frío del invierno el que viene llegando. 

Cristián es psicólogo organizacional de la Universidad Católica, y MBA de la London Business School. Fue director RH del Grupo Falabella entre 1999 y 2001, luego en Merck Sharp & Dohme hasta 2004, y finalmente llegó a Nestlé Chile a hacerse cargo de la dirección de recursos humanos de América Austral. 

Pero fue en 2009 cuando llegó el mayor desafío: hacerse cargo de la vicepresidencia global de recursos humanos del área Nutrición de la compañía desde las oficinas en Suiza. Junto a su señora y sus tres hijos, emprendió el rumbo y hoy su oficina está a la orilla del lago Léman. Desde allí, nos cuenta que sigue a su país a través de las noticias y conversaciones y su perspectiva de cómo vamos encaminados. 

“La gestión RH es una práctica que está muy influenciada por el entorno cultural”, explica, por lo que lo primero que nos dice es que sí ve diferencias entre cómo se gestionan personas en Chile y en el resto del mundo. Y una de ellas se relaciona con los sindicatos y relaciones laborales: “la manera como se forman, organizan y gestionan los sindicatos, en Europa es bastante diferente a la manera como es en Chile”, opina. 

¿Por qué? Asegura que “en Europa del Norte, los sindicatos tienen una voz y un voto en la gestión de las empresas. En algunos casos, un voto bastante relevante en la toma de decisiones estratégicas de la compañía, que para los chilenos sería un poco inimaginable”. 

Por ello, cree que allá las crisis se enfrentan de una manera distinta, donde las conversaciones son más desafiantes, pero también más fructíferas entre las empresas y los sindicatos. Sobre todo, asegura, porque hay mayor nivel educacional. “En algunos países tú notas que hay una cultura y una educación de los sindicatos que es notablemente más alta que en otras. Y en esos casos, el diálogo puede ser más eficiente y de mejor nivel, aunque como en todo el mundo, también hay agendas personales y políticas que lo distorsionan”, comenta. Y agrega que “donde hay menos educación, generalmente hay más confrontación en el largo plazo, porque los temas fundamentales quedan pendientes”. 

También opina que hay una gran diferencia en los temas de autoridad y toma de decisiones. “Me ha tocado ver casos de gente muy inteligente pero que no entiende el impacto cultural de sus decisiones, y chocan contra una muralla”, cuenta. “No se puede dirigir en México con un estilo como es el efectivo en Dinamarca, y viceversa. Esto trae consecuencias relevantes para el movimiento internacional de ejecutivos”. Según el ejecutivo, “hay países donde los liderazgos están mucho más basados en el conocimiento, el expertise, y hay menos distancia entre una persona y su líder, porque socialmente hay menos estratificación”. Aunque por otro lado, “en Chile existe un ambiente y una actitud emprendedora en la juventud mucho más inspiradora que la de países europeos, donde se ve a una juventud envejecida, con pocas ganas de crear y arriesgarse, o incluso de ejercer autoridad”, explica. 

Lo que más cree que le falta a Chile es un desarrollo cultural y educacional que permita disminuir la desigualdad. Asegura que en Suiza “la diferencia entre aquellos que ganan más y los que ganan menos es muchísimo menor a Chile. La brecha educacional también es mucho menor, cualquier suizo tiene acceso a una educación gratuita muy competitiva, de primera calidad”.

Desde Vevey, Cristián Álamos cuenta que “Chile siempre se echa de menos”. Él tiene la suerte de venir al menos una vez al año a visitar a su familia y amigos, pero además dice que sigue siempre a su patria a través de las noticias. Y lo que ve es un país con luces y sombras. 

Alaba el buen manejo económico y de las finanzas públicas, que tiene al país con un nivel de empleo notable a pesar de la crisis internacional, dice. Pero cree que “ese crecimiento no ha ido a la par de un crecimiento cultural homogéneo”. Por ello, cree que a Chile le falta mucho para ser un país desarrollado “como al menos lo entienden en Suiza, Singapur o Australia”. Es decir: acompañado de un sistema educacional y social que haga que el crecimiento se refleje en todas las esferas de la vida social. 

 “Chile es un país todavía con un gran nivel de desigualdad”, dice. Sobre las demandas sociales que se han expresado en el último tiempo, cree que son legítimas, y que “los movimientos sociales importantes generalmente están basados en necesidades reales”. El principal problema: la educación. “Chile tiene una deuda en el tema educacional muy grande, que no se está abordando bien”, opina. 

Para él, en el país se necesita “un acuerdo que una a todos los sectores políticos… lo que ocurrió en las últimas semanas con el ministro de Educación es una señal clara de la miopía que existe en la clase política respecto al tema”. Su visión desde Suiza es que “no existe un proyecto país en el tema de la educación”. 

Para Cristián, en nuestro país se han hecho cosas muy buenas, y en el contexto internacional se ha ganado un respeto muy merecido. En Europa, Chile siempre es señalado como el buen alumno dentro del contexto latinoamericano. Dice que en Europa occidental hay mucha más integración de los ciudadanos, lo que “tiene que ver con los gobiernos comunales pero también con la equidad, con la inclusión, con ser un pueblo en el cual todos gozamos de los beneficios y del éxito. Esto es lo que crea una nación realmente sólida”, explica.  

Esta entrevista fue publicada en RHM 67, mayo de 2013.

¡La sustentabilidad de RH Management requiere tu apoyo!

En RH Management defendemos un periodismo independiente, crítico, innovador y de calidad. Nuestra trabajo no solo es informar, sino también ayudar a rehumanizar el management y apoyar las ideas y prácticas que puedan mejorar la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras.

Para lograrlo necesitamos el apoyo de personas como tú.

Donación mensual

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Recuperando derechos laborales colectivos perdidos

Durante el capítulo 40 de la segunda temporada de Luces y Sombras en el Trabajo, el presidente de la...

Últimas noticias

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -

Artículos relacionados

- Advertisement -