El mandato imposible: mujeres entre la excelencia y el agotamiento

En esta columna, Magdalena Garcés Ojeda, doctora en psicología y académica de la Escuela de Psicología UC, junto a Patricia Guerrero, doctora en sociología y académica de la Facultad de Educación UC, analizan el agotamiento de las mujeres como una paradoja estructural del trabajo contemporáneo. Su reflexión plantea que no se trata de un problema de organización individual, sino de mandatos contradictorios que empujan a las mujeres a sostener simultáneamente excelencia, cuidado y disponibilidad permanente.

Por Magdalena Garcés Ojeda. Doctora en psicología. Académica Escuela de Psicología UC y Patricia Guerrero. Doctora en sociología. Académica Facultad de Educación UC

En 2022, la Revista de Administración Contemporánea publicó una convocatoria que parecía hecha a medida para nosotras. Se titulaba “Mujeres Exhaustas en la Contemporaneidad” e invitaba a investigadoras a reflexionar sobre las múltiples formas de agotamiento que enfrentan las mujeres en el mundo del trabajo y la academia. La propuesta nos entusiasmó. Éramos varias colegas, todas con algo que decir al respecto, todas familiarizadas con la literatura, todas interesadas. Nos organizamos, conversamos, incluso se movieron plazos. Pero el artículo nunca se escribió. ¿La razón? Estábamos demasiado exhaustas para escribir sobre nuestro propio agotamiento.

La anécdota podría ser apenas eso, una anécdota. Pero condensa algo que merece ser examinado con más atención, especialmente a propósito de un nuevo 8 de marzo. Porque lo que nos ocurrió no fue un problema de agenda ni de mala planificación. Fue la expresión más literal de lo que en los estudios del trabajo llamamos una experiencia paradojal: una situación en la que el sujeto queda atrapado entre exigencias contradictorias que no puede resolver. Se nos pedía pensar y escribir sobre el agotamiento de las mujeres, pero las mismas condiciones que producen ese agotamiento nos impedían hacerlo.

Desde hace años nos dedicamos a estudiar estas paradojas en el mundo del trabajo. En la implementación de modelos de gestión flexible, por ejemplo, se invita a los trabajadores a participar, innovar y comprometerse, pero se los somete simultáneamente a condiciones que hacen imposible esa participación: reducción de equipos, metas inalcanzables, control permanente. El resultado es una trampa subjetiva: la persona siente que falla, cuando en realidad es el sistema el que la pone en una posición insostenible.

Lo que experimentan las mujeres en el trabajo contemporáneo tiene la misma estructura. No se trata simplemente de tener “demasiadas cosas que hacer”, aunque eso también sea cierto. Se trata de estar atrapadas entre mandatos que tiran en direcciones opuestas: sé profesional exitosa y madre presente; sé autónoma y disponible; lidera con sensibilidad y compite con dureza; cuida tu bienestar mientras respondes a metas que no dejan espacio para el descanso. El problema no es que las mujeres no sepan organizarse. El problema es que se les exige resolver individualmente una contradicción que es estructural.

La incorporación masiva de las mujeres al mundo laboral ha sido una conquista histórica innegable. Pero esa transformación no vino acompañada de cambios equivalentes en la organización de los cuidados ni en las condiciones del trabajo mismo. La jornada laboral no reemplazó a la doméstica: se sumó a ella. Y encima, el trabajo contemporáneo —con sus discursos de autonomía, excelencia y desarrollo personal— agrega una capa adicional de exigencia: ya no basta con cumplir, hay que comprometerse, innovar, implicarse emocionalmente. Como si la sobrecarga necesitara también ser vivida con entusiasmo.

Frente a esto, las respuestas disponibles suelen ser individuales: gestionar mejor el tiempo, aprender a poner límites, practicar el autocuidado. Pero estas soluciones reproducen exactamente la lógica del problema. Trasladan la responsabilidad a las personas —y particularmente a las mujeres— como si el agotamiento fuera un déficit personal de organización y no el producto de una forma de organizar el trabajo y la vida social.

La pregunta, entonces, no es cómo las mujeres pueden adaptarse mejor a un sistema que las agota. La pregunta es qué cambios en la organización del trabajo, en la distribución social de los cuidados y en las políticas públicas permitirían desarmar la trampa. Políticas como una sala cuna universal, por ejemplo, no son solo medidas “para madres trabajadoras”: son intervenciones sobre la estructura misma del trabajo, que redistribuyen colectivamente lo que hoy se resuelve —o se padece— en privado.

Volvamos a la escena inicial. Un grupo de investigadoras que no pudo escribir sobre el agotamiento de las mujeres porque estaba agotada. La ironía es evidente. Pero lo que esa escena revela no es una falla de voluntad: es la prueba de que cuando el mandato es imposible, no hay esfuerzo individual que alcance. Y ese es, quizás, el mensaje más incómodo que este 8 de marzo nos deja: mientras sigamos tratando el agotamiento de las mujeres como un problema personal, seguiremos pidiéndoles que escriban artículos que no pueden escribir, que lleguen a reuniones a las que no pueden llegar, y que sonrían mientras lo hacen.

Porque cuando el problema es estructural, las soluciones también tienen que serlo.

Las palabras tejidas en esta columna son el eco singular del autor, sin ataduras ni corsés editoriales. Aquí, la responsabilidad recae en quien escribe, no en las creencias de RH Management

Comparte este artículo:
NO TE LO PIERDAS

El pacto que se agrieta

Prevenir el suicidio también pasa por el trabajo

La encrucijada del empleo público

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Sexualidad y salud mental: ¿qué parte del deseo llevamos al trabajo?

Trabajo, familia y liderazgo: el rol de las jefaturas en la conciliación de los trabajadores hombres

Vodcast trabajo en transformación: calidad de vida como decisión estratégica con Fernando Ramírez

Ley Karin: seminario reunió a autoridades y expertos para analizar su implementación y desafíos

ÚNETE A NUESTRA COMUNIDAD
RH MANAGEMENT

¡Recibe todas nuestras alertas y noticias al día!