martes, diciembre 1, 2020

El impacto de programas de beneficios en el clima laboral

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En los últimos tiempos, en las organizaciones se habla y se llevan a cabo programas de beneficios laborales. Se utilizan para promover la integración entre sectores, mantener un buen clima organizacional y, por ende, mejorar la calidad de vida de los colaboradores. Algunas actividades de esos programas pueden extenderse a las familias, lo que contribuye a una mayor identificación de la persona con la empresa en la que trabaja.

Los beneficios laborales están íntimamente relacionado con el clima laboral. El gestor de personas debe conocer el escenario en términos de clima laboral, desempeño y programas de compensaciones, de esa forma, podrá ajustar programas del sector para apuntalar debilidades, capacitar –cuando se necesite- o bien detectar a tiempo alguna insatisfacción, especialmente en personas que son consideradas “talentos” dentro de la organización.

Existen muchas herramientas, varias de ellas gratuitas, que permiten conocer el clima laboral dentro de una empresa. A partir de las opiniones de los empleados y su grado de satisfacción, se obtiene información, se pueden identificar los aspectos claves de la dinámica organizacional en un momento dado. Esos datos se analizan y se puede formular un plan de acción a medida para mejorar productividad, rentabilidad, compromiso, etc. Por otra parte, también existen soluciones de alta tecnología para la evaluación del desempeño y gestión de competencias, como por ejemplo las soluciones de RAET, que facilitan la evaluación de desempeño y de cumplimiento de objetivos, ya sean cualitativos o cuantitativos de cada uno de los colaboradores en forma continua. Esto último es una característica diferencial, y muy útil, de esta herramienta, ya que posibilita realizar ajustes en tiempo real para prevenir resultados negativos o malos desempeños y no esperar hasta fin de año para realizar los cambios necesarios, cuando en la práctica, ya no hay nada qué hacer.

Entonces, una vez satisfecho el tema salarial y en un buen clima organizacional, se puede empezar a pensar en definir programas de beneficios. Habrá que determinar qué es lo que le gusta a la gente, a los diferentes equipos, qué necesitan (qué solicitan). Es importante saber sus gustos y opiniones, de modo de poder establecer las actividades más motivadoras y lograr amplia asistencia, pero más importante, aumentar y potenciar el “engagement”. Habrá que tener en cuenta a los líderes formales de cada grupo y detectar a los líderes informales, trabajar en conjunto para “cautivar” a los diferentes equipos en las distintas actividades que se propongan.

Los programas de beneficios ofrecen propuestas muy diversas, con incentivos monetarios o no: flexibilidad en horarios laborales y/o home office, celebración de fechas especiales (cumpleaños, día de profesiones/oficios, fiestas religiosas y familiares, etc.), recreación, programas de relajación y cuidado, programas de formación o cursos sobre temas no laborales (idiomas, artes, gastronomía, ceremonial y protocolo, etc.), campañas, concursos; jornadas culturales, deportivas, solidarias, etc.

Quienes componen el área de RH deberán ser perceptivos, creativos y estratégicos. La comunicación es fundamental en estos programas de beneficios, tanto para saber qué quiere o qué necesita la gente como para contar lo que se va a hacer y, así, obtener feedback luego de cada actividad. Toda la organización deberá estar enterada de lo que se planifica, fechas, horarios, temas. Para esto, el área de Personas puede valerse de canales formales e informales de comunicación (intranet, redes sociales, etc.).

La gerencia de Personas llevará a cabo un control de gestión permanente del programa de beneficios trazado, verificar si se cumplieron los objetivos en general y con los diferentes grupos de colaboradores. Para esto, habrá que utilizar indicadores que medirán asistencia, satisfacción, respuesta, a fin de determinar si vale la pena la inversión en el programa tal como se propuso o hay que ajustar algo.

Finalmente, los colaboradores felices son más productivos, por ello es importante asegurarse de que los empleados estén “contentos”, de ahí la utilización del término “beneficios” (proviene del Inglés: welfare). Empleados felices son más productivos y creativos; mejores líderes y negociadores; tienen más posibilidades de casarse y tener matrimonios felices (menos divorcios); más amigos y apoyo social; mayor resistencia ante el stress.

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