Ciper publicó una columna en la que se analiza la disparidad de sueldos en la academia chilena, destacando la brecha entre altos cargos y la mayoría de los académicos del país.
El artículo aborda cómo más de dos tercios de los académicos de educación superior en Chile ganan menos de 3 millones de pesos mensuales, mientras que sueldos como el de Marcela Cubillos, exministra y académica en la Universidad San Sebastián (USS), alcanzan los 17 millones de pesos. Este contraste es significativo frente a la precarización salarial y condiciones laborales que denuncia la Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado (Anip).
Según datos recientes de la oficina de Estudios y Estadísticas del Ministerio de Ciencia, más del 80% de las personas con doctorado en Chile trabaja en la educación superior. Sin embargo, la mayoría recibe sueldos inferiores a los 3 millones de pesos, lo que sitúa a gran parte del personal académico en un nivel salarial bajo, a pesar de su alta formación.
El análisis de Ciper expone que, además de bajos sueldos, los académicos enfrentan condiciones laborales precarias, como falta de acceso a necesidades básicas, contratos inestables y sobrecarga horaria. La Primera Encuesta de Condiciones Laborales de Investigadores e Investigadoras reveló que muchos académicos no solo exigen mejores salarios, sino también condiciones de trabajo más dignas.
La columna también presenta comparaciones de sueldos que subrayan la desigualdad: mientras el ingreso promedio nacional en 2021 fue de 826.535 pesos, el salario de Cubillos representa 20 veces este valor y 34 veces el salario mínimo acordado recientemente. El caso de Cubillos ha generado debate sobre la distribución de recursos en la educación superior y ha puesto en evidencia la falta de equidad en el sector académico.
A través de estos datos, Ciper invita a reflexionar sobre la situación de los académicos e investigadores en Chile, la relación entre mérito y remuneración, y el impacto de esta disparidad en la calidad de la educación y la investigación en el país.