La primavera trae consigo días más largos, temperaturas agradables y una mayor exposición a actividades sociales. Sin embargo, esta temporada también puede generar un aumento en la presión social, llevando a que algunas personas experimentan mayor ansiedad al no sentir que cumplen con el “estado de ánimo esperado” para esta época del año.
Según la información difundida por El Mostrador, Paz Lorca, directora de la Escuela de Desarrollo Social y Educación del instituto profesional IACC, explicó que la percepción de que se debe estar siempre alegre y activo durante la primavera puede generar sentimientos de frustración y estrés.
El artículo sugiere que implementar una adecuada educación emocional puede ser fundamental para enfrentar estos cambios estacionales. La educación emocional permite a las personas identificar, comprender y gestionar sus emociones de manera efectiva. Además, se recomienda mantener hábitos saludables, como la práctica de mindfulness, la escritura en diarios personales, el ejercicio regular y una dieta balanceada, para promover un mayor bienestar en esta temporada.
Se concluye que reconocer la diversidad de respuestas emocionales durante la primavera y normalizar sentimientos de tristeza o ansiedad puede ayudar a reducir la presión social. De esta forma, educar sobre cómo los cambios estacionales afectan el estado de ánimo contribuye a proteger la salud mental y a fomentar una percepción más equilibrada del entorno.