Con una compañía consolidada y otra en plena etapa de crecimiento, Antonietta García asumió en abril de 2026 un rol que exige gestionar realidades organizacionales muy diferentes. Como gerente de personas de Envases CMF y Re-Ciclar, deberá impulsar una transformación cultural en una empresa con 25 años de trayectoria y, al mismo tiempo, acompañar la consolidación de una operación joven que recién comienza a construir sus capacidades y cultura interna.
Envases CMF cuenta actualmente con cerca de 400 colaboradores y produce más de 2.500 millones de envases plásticos reciclables al año, equivalentes a aproximadamente 50.000 toneladas de producción. Re-Ciclar, en tanto, tiene un equipo cercano a las 85 personas y fue creada para transformar botellas plásticas usadas en nuevos envases, contribuyendo al desarrollo de la economía circular en Chile. Para García, ambas organizaciones presentan oportunidades diferentes desde la gestión de personas, pero comparten la necesidad de conectar talento, cultura y estrategia.
La ejecutiva llega a este desafío luego de una década en Godrej, multinacional de consumo masivo donde desarrolló una parte importante de su trayectoria profesional. Su etapa en la compañía concluyó cuando su posición dejó de existir para Latinoamérica, dando paso a una oportunidad que, según explica, se alineó rápidamente con sus intereses y motivaciones profesionales.
Personas y negocio
Uno de los principales sellos que García identifica en su carrera ha sido acompañar a las organizaciones desde una gestión de personas capaz de generar impacto concreto en el negocio. “Estoy convencida de que el área de Personas debe tener un rol relevante en la toma de decisiones de la compañía”, sostiene. Para conseguirlo, plantea que resulta fundamental conocer de cerca tanto las dinámicas del negocio como las necesidades de las personas.
Desde esa perspectiva, su visión apunta a superar una mirada en la que recursos humanos funciona de manera aislada de la estrategia corporativa. “Es fundamental mantenerse cerca tanto del negocio como de las personas, entendiendo que ambos elementos son inseparables y deben avanzar de manera integrada hacia los objetivos organizacionales”, señala.
Ese enfoque será especialmente relevante al administrar dos escenarios diferentes. En Re-Ciclar, el desafío está asociado a acompañar una organización joven que avanza desde su etapa inicial hacia una fase de mayor consolidación. Para la ejecutiva, esto significa trabajar junto a líderes y equipos en el desarrollo de capacidades y en la construcción de una cultura organizacional que pueda sostener el crecimiento futuro.
Transformación cultural
En Envases CMF, en cambio, el desafío se relaciona principalmente con la transformación cultural. Tras 25 años de trayectoria, García reconoce que existe un importante nivel de talento, conocimiento y experiencia acumulada dentro de la compañía, por lo que uno de sus focos estará en movilizar esas capacidades para responder a nuevas necesidades del mercado y del negocio.
Este escenario sitúa al liderazgo y al desarrollo del talento como componentes centrales de su gestión. Más que instalar una misma fórmula en ambas organizaciones, el desafío estará en comprender sus respectivos momentos y construir respuestas diferenciadas, manteniendo como eje común una gestión de personas conectada con los objetivos estratégicos.
Para García, este nuevo cargo también representa la oportunidad de continuar trabajando desde uno de los aspectos que más la motivan profesionalmente. “Me siento muy feliz y agradecida de asumir este rol y de tener la oportunidad de aportar desde lo que más me apasiona: movilizar personas, acompañar procesos de cambio y contribuir al crecimiento sostenible de las organizaciones”, afirma.