Luis Vives, actual presidente regional de la Business Unit Andina de AB InBev —que agrupa las operaciones de Chile, Bolivia y Paraguay— dejará su cargo en diciembre de 2025 para asumir, a partir de enero de 2026, como vicepresidente comercial de Cervecería Quilmes en Argentina. El movimiento marca un nuevo capítulo en una trayectoria de más de 24 años dentro de la compañía, iniciada precisamente en Quilmes en 2001.
Durante su paso por la BU Andina, Vives lideró una transformación profunda que combinó récords comerciales y financieros, crecimiento sostenible, inversiones clave y un fortalecimiento del modelo de gestión. Este trabajo posicionó a la unidad como la mejor del mundo dentro de AB InBev en el programa internacional Growth League 2025. “Su liderazgo impulsó una cultura de excelencia basada en resultados y colaboración regional”, destacaron desde la empresa.
La carrera de Vives ha estado marcada por hitos relevantes. En 2018 asumió como gerente general de Cervecería AB InBev Chile, donde lideró la expansión de la planta de Quilicura —triplicando su capacidad con una inversión superior a US$200 millones— y selló una alianza estratégica con el sistema Coca-Cola, considerada una de las más importantes del mercado de bebidas.
Nueva estructura para Latinoamérica Sur
El cargo que deja Vives será asumido por Pablo Panizza, quien hasta ahora era head global de ventas y distribución de AB InBev con base en Nueva York. Con una trayectoria de más de 25 años en la compañía, Panizza también inició su carrera en Quilmes y ha liderado equipos globales desde distintas posiciones estratégicas.
Panizza se convertirá en presidente de la nueva Business Unit LAS (Latinoamérica Sur), que integrará a Chile, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay. El objetivo de esta reestructuración es potenciar la eficiencia operativa y la colaboración entre los cinco países, manteniendo la autonomía de cada operación nacional. “La conformación de la nueva Unidad de Negocios Latinoamérica Sur refuerza la importancia de la Argentina como mercado estratégico de crecimiento”, informó AB InBev.
Este cambio organizacional no solo representa un ajuste estructural, sino una oportunidad de integrar culturas, experiencias y equipos en una región clave para el futuro de la compañía.