A nivel mundial, el debate está instalado. El CEO de Tesla, Elon Musk lanzó una fuerte crítica en contra del teletrabajo, que lo criticó como “moralmente incorrecto”. En tanto, Meta —el gigante tecnológico propietario de Facebook, Instagram y WhatsApp— ordenó a sus trabajadores iniciar jornada presencial tres días a la semana, desde el 5 de septiembre.
En Chile, según cifras de la Dirección del Trabajo a mayo de 2023, existen 128.607 pactos de teletrabajo o trabajo a distancia. De esa cifra, 62.170 corresponden a 100% de teletrabajo. La Región Metropolitana es la zona donde más se concentran los pactos de teletrabajo o trabajo a distancia, con 111.429.
Por actividad, el área de servicios financieros y seguros concentra mayormente esta modalidad, con 17%. Le siguen información y telecomunicaciones, con 15,6% y labores profesionales, científicas y técnicas con 14,8%.
El debate también se ha instalado en nuestro país. El Centro de Ingeniería Organizacional de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile efectuó un estudio en que encuestó a más de 50 organizaciones. El 40% de las de las empresas encuestadas exige a sus empleados ir dos veces a la semana de manera presencial, mientras que el 41% tiene a más de la mitad de sus trabajadores en modalidad híbrida.
Además, según una encuesta de Laborum realizada trabajadores/postulantes a empleo en febrero de 2023, el 48% de las personas se inclina por modalidad híbrida, y el 14% por un trabajo 100% remoto, mientras que el 38% prefiere un empleo totalmente presencial.
Respecto de este tema, la people manager de WeWork Chile, Fernanda Reyes, señaló que un estudio de WeWork y Michael Page, el trabajo flexible se ha convertido en un factor muy importante a la hora de decidir dónde trabajar. El 64% de los colaboradores sondeos dijo que le gustaría poder elegir su modalidad de, incluso el 95% de los entrevistados considera que la flexibilidad tiene un impacto positivo en su estado anímico.
Agregó que “el trabajo flexible ha traído grandes beneficios para los trabajadores que han visto como una ventaja importante contar con esta modalidad. Por ejemplo, se pueden evitar los traslados casa-oficina y viceversa, con el fin de ahorrar tiempo. Además, ayuda a la salud mental de los trabajadores, y mejora la productividad.
El peak de teletrabajo en el país, en junio de 2020, fue cerca del 36%, apunta María José Bosch, directora del Centro Trabajo y Familia ESE Business School, de la Universidad de Los Andes. Hoy, la tasa de penetración de este sistema laboral llega al 3%, medido por el INE.
“En Chile no le creemos tanto al teletrabajo, por eso volvemos a la presencialidad, por el tipo de liderazgo todavía necesitamos estar presentes para mandar”, señaló la académica.
Sostuvo que los puestos de trabajo de personas con niveles de ingresos mayores se puede realizar la labor en otro lugar que no sea la oficina. “Tenemos una oportunidad muy grande de aumentar el teletrajo en un equilibrio”, indicó.
El desafío de esta modalidad es la productividad, de modo que en muchos lugares se está optando por el sistema híbrido de dos o tres días presencial versus dos de teletrabajo. “Cuando uno estudia lo que prefieren las personas, en distintos segmentos, edades, hombres y mujeres, también volvemos al 2×3. No es cero presencialidad y 100% teletrabajo”, afirmó.